Estados Unidos concreta la retirada total de sus tropas en Irak tras doce años de combate contra ISIS y transfiere todo el control militar a Bagdad en medio de tensiones regionales. El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó este miércoles 30 de septiembre de 2026 la salida definitiva de los últimos efectivos militares desplegados en suelo iraquí.
La medida clausura formalmente doce años de presencia militar ininterrumpida enfocada en la contención y desarticulación del Estado Islámico (ISIS), traspasando la responsabilidad absoluta del orden interno y la defensa territorial a las fuerzas armadas locales.
Fin de la misión de combate y postura oficial del Pentágono
El portavoz principal del Pentágono, Sean Parnell, valoró el repliegue como la culminación de un esfuerzo bélico prolongado que neutralizó las capacidades operativas del extremismo.
La vocería castrense remarcó que las fuerzas aliadas desarticularon las estructuras de mando de la organización extremista en todo el territorio:
“Este hito refleja el éxito de una campaña de 12 años que derrotó al ISIS como amenaza militar organizada en Irak y en toda la región”.
En tal sentido, las autoridades estadounidenses subrayaron que la partida de los soldados transforma la antigua alianza de combate en un vínculo diplomático y de seguridad bilateral ordinario, sustentado en la cooperación institucional mutua y la soberanía de Bagdad.
A este respecto, el primer ministro iraquí, Ali Al-Zaidi, encabezó el acto oficial de clausura de la coalición multinacional, pronunciando un discurso donde ensalzó la resistencia y el valor de su pueblo frente al extremismo armado:
Al-Zaidi proclamó con orgullo que su nación “está cosechando hoy los frutos de inmensos sacrificios y años de esfuerzo heroico”, garantizando que los cuerpos policiales y castrenses ejercen ya un dominio pleno sobre todo el territorio nacional.
Asimismo, los mandos del ejército iraquí aseguraron que sus divisiones poseen el equipamiento y la preparación técnica indispensable para contener cualquier foco insurgente sin requerir patrullajes foráneos.
Aunado a esto, las delegaciones diplomáticas presentes en la capital destacaron la disciplina con la cual ambas naciones coordinaron el desalojo de los acantonamientos militares.
Cronología de dos retiradas y el tablero geopolítico actual
Los antecedentes de 2011 y el retorno de 2014
Por otra parte, la actual salida de tropas conforma la segunda oportunidad en que los destacamentos norteamericanos abandonan Irak desde la invasión inicial de 2003.
El primer retiro aconteció en 2011, pero el avance fulgurante de ISIS forzó el regreso de las unidades militares en 2014, de acuerdo con la información provista por ABC News:
- Las fuerzas conjuntas lograron la derrota territorial del califato en 2019.
- A pesar de esa victoria, Washington conservó un remanente de 2.500 soldados para impedir el resurgimiento de células clandestinas.
- La administración encabezada por Joe Biden trazó en 2024 la hoja de ruta para la desmovilización.
- El presidente Donald Trump continuó la ejecución de este calendario hasta concretar la desocupación de las bases.
En consecuencia, este nuevo retiro sella un extenso ciclo de intervenciones armadas que transformó profundamente la sociedad iraquí durante más de dos décadas.
De igual manera, los historiadores y expertos militares ponderan el costo material y humano que demandó estabilizar las provincias centrales del país árabe.
Maniobras tácticas en Erbil y Siria frente a las tensiones con Irán
Por añadidura, el retiro de tropas coincide con sensibles reacomodos estratégicos en áreas adyacentes.
El comando estadounidense efectuó recientemente repliegues de brigadas en el este de Siria y ejecutó maniobras tácticas en bases operativas como Erbil, respondiendo a la constante fricción política y militar entre la Casa Blanca y Teherán.
Por otro lado, los analistas de defensa advierten que el vacío militar podría tentar a milicias aliadas a Irán a disputar espacios de poder dentro del aparato estatal iraquí.
De modo que la culminación de esta fase deja abiertas múltiples incógnitas sobre la estabilidad que prevalecerá en los puestos fronterizos y zonas petroleras.
Con información de Versión Final
