Ceuta afronta un desborde del 6.500% en sus centros de acogida con 2.130 niños migrantes y aboga por devolverlos a Marruecos para evitar un efecto llamada brutal. El Gobierno de la ciudad autónoma de Ceuta confirmó este miércoles 30 de septiembre de 2026 que mantiene en sus registros censales a 2.130 menores de edad, de los cuales la inmensa mayoría ingresó durante los cruces multitudinarios procedentes de Marruecos registrados entre el 30 y 31 de julio pasados.
El consejero de Medio Ambiente del Ejecutivo ceutí, Alejandro Ramírez, expuso la magnitud del desafío asistencial y ratificó que la administración insiste firmemente en ejecutar el reagrupamiento familiar de estos infantes en su territorio de origen.
Colapso institucional y uso de 25 millones de euros para asistencia
El portavoz del gabinete autonómico detalló las cifras que evidencian la saturación absoluta de la infraestructura social disponible.
Ramírez señaló que la presencia de estos 2.130 niños representa una sobreocupación inédita del 6.500 % sobre las capacidades instaladas, puesto que el sistema regular contemplaba originariamente una cuota de apenas 29 plazas.
En tal sentido, las autoridades locales habilitaron recintos extraordinarios y espacios de emergencia en diversos puntos urbanos para garantizar el cobijo de los infantes.
A este respecto, el mandatario regional precisó que la ciudad recibió una inyección presupuestaria de 25 millones de euros para financiar la alimentación, el alojamiento y el cuidado integral de los menores.
El funcionario remarcó que las dependencias ejecutan estos fondos respetando con rigurosidad las normativas nacionales e internacionales vigentes:
«De momento, hemos recibido 25 millones de euros para la atención de estos niños con los que se están cumpliendo las normas nacionales e internacionales y siempre pensando que el procedimiento adecuado debe ser su retorno a Marruecos, como pide también Europa y Marruecos, siempre con la debida protección del menor y atención a su interés superior».
Asimismo, las delegaciones técnicas sostienen que la permanencia indefinida de los pequeños en albergues provisionales perjudica su desarrollo psicosocial.
Aunado a esto, las organizaciones civiles y los equipos de bienestar social trabajan a diario para clasificar los expedientes individuales de cada menor atendido.
Retorno a Marruecos como solución y freno al efecto llamada
La postura oficial frente al reagrupamiento en el país de origen
Por otra parte, el Ejecutivo ceutí defiende que la reunificación de los infantes con sus progenitores constituye la salida legal más acertada para encarar la coyuntura.
El consejero Ramírez insistió en que tanto las instituciones europeas como las autoridades de Rabat respaldan el principio de devolver a los niños a sus hogares bajo esquemas de supervisión tutelar.
En consecuencia, el dirigente recalcó que este procedimiento garantiza el interés superior del niño al permitirle crecer dentro de su propio entorno sociocultural.
De igual manera, el portavoz gubernamental justificó la urgencia de aplicar esta vía jurídica como una medida de contención indispensable para el orden fronterizo.
Alerta por posibles réplicas de los ingresos masivos
Por añadidura, el Ejecutivo ceutí teme que la falta de respuestas contundentes reactive las avalanchas en los pasos fronterizos de la ciudad.
Ramírez argumentó que si las autoridades no formalizan las repatriaciones hacia territorio marroquí generarán un efecto llamada brutal en las zonas limítrofes:
El consejero enfatizó que los episodios descontrolados presenciados a finales de julio no pueden repetirse jamás en la frontera compartida.
Por otro lado, los juristas analizan minuciosamente los acuerdos de devolución para coordinar los traslados junto a las fiscalías correspondientes.
De modo que el Gobierno local mantiene las gestiones diplomáticas abiertas con Madrid y Bruselas para agilizar los protocolos de salida de manera ordenada.
Con información de EFE
