España sigue de cerca las sanciones sobre Cuba para reducir el impacto en empresas españolas. El vicepresidente primero del Gobierno español y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, afirmó este miércoles en Ciudad de México que España mantiene un “seguimiento estrecho” de las decisiones de la Administración estadounidense respecto a Cuba, con el objetivo de minimizar su impacto en las empresas españolas que operan en la isla.
Durante una comparecencia oficial, Cuerpo explicó que el Ejecutivo español trabaja en coordinación constante con las compañías afectadas para acompañarlas en el actual contexto geopolítico y económico.
España sigue de cerca las sanciones sobre Cuba para reducir el impacto en empresas españolas
El ministro señaló que el Gobierno mantiene un “diálogo permanente” con las empresas a través de la Oficina Económica y Comercial de España y la Secretaría de Estado de Comercio, que actúan como enlace en la gestión de las consecuencias derivadas de las sanciones.
“Este es el esfuerzo en el que estamos ahora para minimizar el impacto en nuestras empresas”, indicó Cuerpo desde la capital mexicana, donde realiza una visita oficial enfocada en fortalecer las relaciones económicas bilaterales.
Impacto de las sanciones en el sector turístico
Las declaraciones se producen tras el anuncio de varias compañías del sector turístico que han reducido o cesado sus operaciones en Cuba. Entre ellas destaca Meliá Hotels International, que decidió dejar la gestión y comercialización de 15 hoteles en la isla.
Asimismo, Iberostar ha dejado de operar 12 establecimientos, aunque mantiene actividad en otros seis, mientras que la canadiense Blue Diamond también anunció el fin de sus operaciones en el país.
Cambios en el sistema financiero cubano
En paralelo, el Gobierno cubano informó la suspensión de transacciones con Visa y Mastercard a partir del 6 de junio, como consecuencia indirecta del endurecimiento de las sanciones estadounidenses y de la salida de socios internacionales del sistema de procesamiento de pagos.
Las medidas forman parte de un nuevo ciclo de restricciones impulsadas desde Washington que afectan a sectores estratégicos de la economía cubana.
Con información de EFE
