Valencia, 2 de agosto de 2025-. Entregaron el cadáver de venezolana desaparecida en 2012 raptada por las FARC. Después de más de diez años sin respuestas, la familia de Brenda María Marín por fin recibió noticias sobre su paradero.
La joven venezolana, de 30 años, desapareció en 2012 mientras intentaba cruzar la frontera hacia Colombia desde el estado Apure.
Durante su paso, fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que operaban en esa zona de alto riesgo.
El hallazgo fue confirmado por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD), creada tras el Acuerdo de Paz de 2016.
La entidad identificó los restos de Brenda y realizó la entrega digna a sus familiares, en un acto privado en Arauca capital.
Elba Rocío Sánchez, coordinadora de la UBPD, explicó que es la primera entrega a una familia venezolana realizada por esta institución.
Entregaron el cadáver de venezolana desaparecida en 2012 raptada por las FARC
Brenda fue exhumada en noviembre de 2024 durante una intervención forense en el cementerio municipal de Arauca.
Su cuerpo fue uno de los 17 recuperados por la UBPD en esa región, donde persisten los efectos del conflicto armado.
El caso pone rostro al drama de los migrantes y desplazados que cruzan por más de 50 pasos informales en la frontera.
“Gracias a quienes nos ayudaron a encontrar a mi mamá”, expresó su hija, Breliacnis Yailin Lara, presente en la entrega del cuerpo.
Junto a otros familiares, viajó desde Guasdualito, Venezuela, para despedirse de Brenda tras más de una década de espera.
Violencia fronteriza sigue cobrando víctimas
Según el medio NTN24, al menos 25 personas —colombianos y venezolanos— siguen desaparecidas en la zona de Arauca.
La UBPD trabaja actualmente en otros casos vinculados con desapariciones forzadas ocurridas durante y después del conflicto armado.
El hallazgo de Brenda Marín visibiliza estas historias y refuerza la necesidad de avanzar en la búsqueda de verdad y justicia.
Brenda ya descansa en paz, pero su historia recuerda que cientos de familias aún esperan por respuestas en la frontera olvidada.
