Enrique Márquez plantea una alianza energética estratégica con Estados Unidos y fija la ambiciosa meta de producir seis millones de barriles diarios de petróleo. El dirigente político y excandidato presidencial Enrique Márquez sostuvo que Venezuela debe consolidar una relación de beneficio mutuo con Estados Unidos fundamentada en la cooperación energética y la reactivación comercial de los hidrocarburos.
Ciertamente el dirigente subrayó la urgencia de recibir e instrumentar correctamente la asistencia e inversión foránea para superar el estancamiento productivo que afecta al aparato financiero del país.
Alianza con Washington, venta de crudo y meta de seis millones de barriles
En relación con el panorama internacional durante una entrevista transmitida por el canal Globovisión, Márquez puntualizó que el país necesita reconocer su requerimiento de respaldo exterior para administrarlo de forma eficiente.
En este sentido el excandidato afirmó que existe una notable coincidencia entre los intereses del gobierno venezolano y las grandes corporaciones energéticas estadounidenses para alcanzar un bombeo de seis millones de barriles diarios en un horizonte de ocho años.
«Podemos lograr una sociedad con Estados Unidos de ganar-ganar. ¿Cuáles son los intereses de ellos? El tema energético. Nosotros tenemos suficiente petróleo para venderles, vendámosles; debemos aspirar a más y convertirnos en un foco energético mundial», enfatizó Enrique Márquez.
Por consiguiente el dirigente rememoró los planes de expansión ensayados durante la década de los 90 como precedente viable para superar el récord histórico de 3,2 millones de barriles que ostenta la nación.
Recuperación del poder adquisitivo, empleo formal y respaldo a la ruta diplomática
Inversión privada frente al modelo estatal de subsidios
Por su parte Márquez celebró el interés manifiesto de firmas transnacionales por retornar al negocio petrolero venezolano, argumentando que la inyección de capital en los campos elevará de forma progresiva el poder de compra de la ciudadanía.
En este contexto el líder opositor argumentó que el bienestar ciudadano no puede depender exclusivamente de asignaciones estatales directas, sino de la creación de fuentes de trabajo estables que dinamicen los ingresos familiares.
Optimismo frente al cronograma de tres fases
Por otro lado el dirigente político expresó su respaldo al plan estructurado en tres fases promovido por la administración de Estados Unidos para el contexto venezolano. Ciertamente Márquez ratificó su confianza en que dicho proceso facilitará resultados tangibles en el corto plazo para encauzar el progreso institucional y social del país.
Con información de El Universal
