Valencia, 24 de abril de 2026-.Encuentran pistas sobre civilizaciones indígenas previas a la colonización en el Amazonas. Amazonas vuelve a estar en el centro de la investigación arqueológica tras nuevos hallazgos vinculados a la pavimentación de carreteras. Los trabajos en infraestructura han permitido descubrir restos que amplían la comprensión del pasado indígena en la región.
Encuentran pistas sobre civilizaciones indígenas previas a la colonización en el Amazonas
La construcción de la carretera BR-156, en el estado de Amapá, ha sacado a la luz nueve yacimientos arqueológicos. Entre los hallazgos destacan cerámicas, urnas funerarias y pequeños objetos con formas humanas.
El arqueólogo Manoel Fabiano da Silva Santos explicó que las capas del suelo funcionan como una línea temporal. En niveles superiores aparecen restos coloniales, mientras que en capas profundas surgen piezas indígenas antiguas.
Según los investigadores, algunas cerámicas reflejan influencias culturales que conectan el norte de Brasil con el Caribe. Esto refuerza la idea de sociedades amazónicas interconectadas.
Un pasado más complejo
El director del Centro de Investigación Arqueológica de Amapá, Lúcio Flávio Costa Leite, señaló que existe una relación ambivalente con las obras. Las carreteras destruyen selva, pero también permiten conocer la historia.
Costa Leite indicó que algunos artefactos tienen hasta 6.140 años de antigüedad. Esto confirma una presencia humana prolongada y constante en la región amazónica.
Los objetos hallados ayudan a entender cómo vivían y se organizaban las antiguas comunidades. También muestran su relación directa con el entorno natural.
Redes antiguas en la selva
El arqueólogo Eduardo Neves, de la Universidad de São Paulo, destacó que el Amazonas fue moldeado por sus habitantes. No era un territorio vacío, sino un espacio gestionado de forma activa.
Neves lidera un proyecto que utiliza escaneos satelitales para localizar sitios ocultos bajo la vegetación. Las imágenes revelan caminos y estructuras que conectan antiguos asentamientos.
En Calçoene, también se estudia un monumento de piedra de 1.000 años con 127 monolitos. El sitio fue utilizado como observatorio astronómico y cementerio.
