El regreso de gigantes petroleros a Venezuela reactiva las proyecciones de bombeo pero la falta de taladros activos amenaza las metas. El retorno del sector petrolero en Venezuela acelera su marcha al captar al grupo más amplio de operadores internacionales y capital financiero en varias décadas, panorama que mejora sustancialmente las perspectivas de extracción de crudo en el corto y mediano plazo.
De acuerdo con un balance divulgado este jueves 24 de septiembre de 2026 por la reconocida consultora global Rystad Energy, la apertura de nuevos esquemas de contratación estimula la llegada de consorcios foráneos y anima el desembolso de inversiones estratégicas.
Ampliación corporativa y la reactivación del lago de Maracaibo
La vicepresidenta sénior de Petróleo y Gas de Rystad Energy, Radhika Bansal, evaluó el escenario actual como un fenómeno sin antecedentes cercanos:
«El grupo de compañías que actualmente busca expandirse u operar en Venezuela es realmente distinto de todo lo que hemos visto en años».
En tal sentido, la firma clasificó este auge en dos corrientes principales: consorcios consolidados como Chevron, Eni, Repsol y Shell que amplían su volumen de operaciones, y firmas emergentes que entran bajo marcos contractuales actualizados, tales como GeoPark, Hunt Oil, Fluxus Oil, Gas & Energy y North American Blue Energy Partners (NABEP).
Asimismo, el informe dedicó atención especial al desempeño de NABEP, corporación que amplió de forma notable su presencia territorial sin revelar todavía la arquitectura financiera de sus operaciones:
Los analistas atribuyeron este avance al repunte productivo que generará la rehabilitación de pozos inactivos y la perforación de relleno en el lecho del lago de Maracaibo.
«NABEP había empezado a cambiar este panorama mediante su participación en las antiguas operaciones de Petrozamora, vinculadas a Rusia, en torno al lago de Maracaibo: la producción combinada de esos activos parece haberse elevado de 90.000 bpd a finales de 2024 a casi 200.000 bpd hoy».
Aunado a esto, las proyecciones indican que la optimización de los yacimientos occidentales actuará como la principal palanca de volumen para la cuenca tradicional.
Proyecciones a largo plazo y el cuello de botella técnico
Escenarios de bombeo hacia 2028 y 2030
Por otra parte, la firma internacional proyectó que la extracción venezolana de petróleo ascenderá a 1,6 millones de barriles por día (bpd) en 2028 y alcanzará los 1,8 millones de bpd para el año 2030.
Sin embargo, el documento condicionó estas metas a que el flujo de capitales, el arribo de plataformas de perforación y los servicios especializados aumenten al mismo ritmo de los compromisos adquiridos.
En consecuencia, Rystad Energy identificó las carencias operativas directas como la restricción más severa para los planes oficiales:
La compañía energética Baker Hughes contabilizó apenas dos taladros de perforación activos en suelo venezolano durante el mes de agosto, brecha considerable frente al objetivo del Ministerio de Hidrocarburos de desplegar unas 93 unidades en 2028.
Rystad Energy calculó que el parque operativo requerirá al menos 50 plataformas operativas en 2028 y cerca de 80 en 2030 para sustentar la curva alcista proyectada.
Nuevas alianzas y negociaciones en marcha
De igual manera, el equipo de analistas remarcó que el mercado venezolano retiene un potencial aún más elevado si el apetito financiero de los inversionistas mantiene su ritmo actual:
El reporte sacó a relucir convenios suscritos recientemente por consorcios de primer nivel como Continental Resources y TotalEnergies.
Por añadidura, el análisis destacó las conversaciones preliminares que sostiene ExxonMobil para concretar su retorno al territorio nacional, junto a los avances de un grupo financiero vinculado a Turquía dentro del campo productor CEMA.
Para completar este mapa de alianzas, la corporación de servicios Halliburton firmó acuerdos con Eneva y WESCA para evaluar y desarrollar oportunidades de explotación comercial tanto en petróleo como en gas natural.
Con información de EFE
