El petrolero Folegandros llega a Bilbao con el primer crudo venezolano para Repsol desde la intervención de EEUU. El petrolero Folegandros ya está atracado en el Puerto de Bilbao, donde descargará su mercancía para ser procesada en Petronor, filial de Repsol, tras llegar desde Venezuela con crudo, en un gesto que marca una nueva etapa en el comercio petrolero entre España y ese país sudamericano.
Este cargamento es **el primero adquirido por Repsol en Venezuela desde que la Administración de **Donald Trump intervino en ese país a comienzos de enero y reconfiguró las condiciones de exportación de petróleo. En ese marco, EEUU autorizó la exportación de hasta 50 millones de barriles de crudo venezolano a través de grandes casas comerciales como Trafigura y Vitol, que revenden los cargamentos a refinerías internacionales, incluida la española.
El petrolero Folegandros llega a Bilbao con el primer crudo venezolano para Repsol desde la intervención de EEUU
Repsol ejecutó la compra de dos millones de barriles dentro de ese volumen autorizado, y el buque que llegó a Bilbao transporta aproximadamente un millón de barriles, equivalente a la mitad de su adquisición. Originalmente, este petróleo pesado iba a ser descargado en la refinería de Cartagena, pero un incendio reciente en esa planta obligó a reprogramar la operación para que fuera recibida por Petronor en Bilbao.
La llegada del Folegandros simboliza la reanudación de las exportaciones venezolanas hacia Europa después de meses sin envíos directos a España, marcados por el embargo decretado en 2025. Además, se trata de un paso significativo para Repsol, que había quedado al margen de las autorizaciones directas de exportación hasta ahora y ahora puede reforzar sus suministros de crudo pesado, vital para su sistema de refino.
Este acontecimiento llega en un momento de reconfiguración del mercado petrolero, con nuevos acuerdos y licencias tras la captura del dirigente venezolano Nicolás Maduro, lo que ha abierto oportunidades comerciales para actores internacionales en un sector que durante años estuvo limitado por sanciones y restricciones.
La llegada del primer cargamento abre expectativas sobre futuras exportaciones y contrataciones, y se espera que otros envíos autorizados bajo el marco de los acuerdos comerciales sigan la misma ruta hacia refinerías europeas y estadounidenses.
