El Paseo de los Girasoles surgió en plena crisis de la pandemia y hoy deslumbra como un exitoso imán turístico en Honduras. El Paseo de los Girasoles en Copán Ruinas vio la luz en 2020 en pleno confinamiento por la pandemia de covid-19 como una alternativa rústica para alimentar vacas frente a una severa sequía, y hoy deslumbra como un vibrante imán ecoturístico en el oeste de Honduras.
Con siembras programadas para sostener campos en flor durante todo el año, servicios integrales para excursionistas y una innovadora producción de miel de abejas nativas, el predio conquista a cerca de 70.000 visitantes por temporada.
De alimento de emergencia para el ganado a fenómeno en redes sociales
En declaraciones concedidas a la agencia EFE este jueves 17 de septiembre de 2026, el gerente de Operaciones del emprendimiento, Raúl Cueva, relató que la iniciativa nació para amortiguar el impacto del clima seco en la producción lechera.
Antes de la pandemia, la familia Cueva concentraba sus faenas agrícolas en el cultivo de tabaco y el ordeño de vacas en sus tierras copanecas.
Sin embargo, cuando brotaron las primeras flores del lote experimental de girasol, la belleza visual del campo cambió de inmediato el destino del cultivo.
Una hija y varias sobrinas de Cueva comenzaron a compartir fotos y videos de los campos dorados en sus perfiles de redes sociales, atrayendo de forma espontánea a decenas de curiosos.
Ante el creciente flujo de personas, la finca expandió con rapidez sus instalaciones para brindar comodidades: abrieron un restaurante, un café, una tienda de artesanías locales y paseos a caballo entre las parcelas.
En este contexto, Cueva resumió la esencia productiva de su predio:
«Somos una finca ecoturística, nuestro principal rubro es la producción de leche y el segundo en estos momentos es una atracción turística nueva, que apenas tenemos cinco años de longevidad aquí en Copán Ruinas».
Planificación agronómica, resistencia a huracanes y miel prehispánica
Siembras escalonadas y el impulso de las fechas patrias
Actualmente, el proyecto cultiva girasoles en unas cinco hectáreas divididas en ocho parcelas, albergando cada una cerca de 7.000 ejemplares.
En tal sentido, la administración programa la siembra de forma periódica cada quince días desde abril de 2021, asegurando que siempre existan zonas en apogeo floral.
Durante esta última semana, dos lotes alcanzaron su máxima vistosidad, coincidiendo de manera estratégica con el asueto nacional por los 205 años de la independencia patria, festividad que conmemora el 15 de septiembre de 1821 y que los anfitriones celebran ondeando una bandera hondureña entre los tallos.
La floración de la Semana Morazánica y el legado de Eta e Iota
Asimismo, los agricultores preparan una nueva floración masiva de cara a la Semana Morazánica de principios de octubre, asueto decretado por el Estado hondureño para dinamizar los viajes internos:
«Para el mes de octubre, durante la Semana Morazánica, vamos a contar con dos parcelas, es decir, de 12.000 a 14.000 girasoles en floración».
Aunado a esto, cada temporada alcanza entre 30.000 y 35.000 plantas activas, cuyo ciclo de esplendor dura aproximadamente trece días. Cueva rememoró que este éxito surgió tras sortear las adversidades climáticas de finales de 2020:
«En el 2020, durante la etapa del covid, tuvimos que reinventarnos».
En aquel noviembre de 2020, las torrenciales lluvias provocadas por los ciclones Eta e Iota devastaron las siembras familiares de maíz y sorgo, dejando intacto únicamente el primer cuadro de girasoles, que abrió sus pétalos en diciembre como un oportuno presente navideño.
Por otra parte, la familia integró al recorrido botánico un plan de meliponicultura, enfocado en criar abejas nativas sin aguijón de tradición prehispánica para cosechar miel orgánica.
De igual forma, la administración del paseo anticipa un repunte sustancial de visitantes hacia finales de 2026 y hasta septiembre de 2027, periodo durante el cual Copán Ruinas celebrará los 1.600 años de la llegada del primer soberano maya, K’inich Yax K’uk’ Mo’, hecho acaecido el 5 de septiembre del año 426.
Con información de EFE
