Valencia, 17 de junio de 2026-. El papa pide justicia y reparación para víctimas de abuso. La protección de menores en la Iglesia fue el eje del encuentro entre el papa León XIV y especialistas latinoamericanos.
El pontífice recibió a 40 integrantes de CEPROME Latinoamérica en el Vaticano, en el marco de su décimo aniversario.
Durante la audiencia, el papa destacó la importancia de fortalecer la prevención frente a los abusos en el entorno eclesial.
También subrayó la necesidad de promover una cultura del cuidado dentro de la comunidad religiosa.
El papa pide justicia y reparación para víctimas de abuso
La protección de menores en la Iglesia requiere acciones concretas y sostenidas, según expresó el papa en su discurso.
Recordó que recientemente abordó este tema con obispos durante su viaje apostólico a España.
En ese contexto, mencionó el dolor de las víctimas y la responsabilidad de quienes debían protegerlas.
“La comunidad eclesial debe responder con escucha, verdad, justicia y reparación”, afirmó.
Además, insistió en que la prevención debe ser un compromiso permanente dentro de la Iglesia.
El papa añadió que esta tarea no corresponde solo a líderes religiosos, sino a toda la comunidad.
Trabajo conjunto y formación
El pontífice valoró el trabajo de organizaciones como CEPROME Latinoamérica en esta materia.
Destacó su papel en la creación de redes entre Iglesias locales e instituciones civiles.
Estas iniciativas buscan garantizar entornos seguros y proteger a las personas más vulnerables.
La protección de menores en la Iglesia también implica generar espacios libres de miedo y desconfianza.
“Deseo que todos los espacios sean seguros para el encuentro y la fe”, señaló el papa.
Por su parte, el sacerdote Daniel Portillo valoró el apoyo recibido durante estos años.
Explicó que la organización ha adoptado un enfoque interdisciplinario para abordar los abusos.
Diez años de trabajo
CEPROME Latinoamérica ha formado a más de 15.000 personas en la región durante una década.
Su labor se centra en la prevención, la formación y el acompañamiento a víctimas.
Portillo explicó que inicialmente la respuesta se limitaba a enfoques jurídicos y psicológicos.
Sin embargo, con el tiempo incorporaron nuevas herramientas para una atención más integral.
También destacó la importancia de fomentar una cultura preventiva y no solo reaccionar ante casos.
La protección de menores en la Iglesia enfrenta ahora nuevos desafíos, como el uso de inteligencia artificial.
La organización analiza tanto los riesgos como las oportunidades de estas tecnologías.
