Valencia, 11 de septiembre de 2026-. El informe más reciente de la OVP denunció que 7.414 presos permanecen en los calabozos del Cicpc en Venezuela.
El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) contabilizó a los privados de libertad en 157 dependencias del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas.
El informe, titulado “La consolidación de los calabozos del CICPC como cárceles paralelas en Venezuela”, alerta sobre el tiempo de permanencia de los detenidos.
De acuerdo con el documento, 6.518 personas, equivalentes al 87,9%, no tienen una sentencia firme. Solo 896 cuentan con una condena.
Detenidos pasan meses o años en los calabozos
El OVP señala que la permanencia prolongada convirtió la prisión preventiva en una medida similar a una pena anticipada.
El promedio de reclusión alcanza 615 días por cada privado de libertad, según los datos recopilados por el observatorio.
El informe indica que 4.291 personas, equivalentes al 58%, llevan más de un año detenidas.
Además, 2.481 privados de libertad, que representan 33,5%, superan los dos años en los calabozos del CICPC.
El OVP sostiene que estos períodos exceden los límites constitucionales establecidos para la detención preventiva y la presentación judicial.
Cinco estados concentran más de la mitad de los reclusos
El observatorio ubica el origen de esta problemática alrededor de 2011. Ese año, según el informe, una circular limitó el ingreso de nuevos reclusos a centros penitenciarios sin autorización del entonces Ministerio del Servicio Penitenciario.
El OVP afirma que esta medida paralizó los traslados y convirtió los calabozos policiales en espacios de reclusión permanente.
Distrito Capital concentra la mayor cantidad de detenidos, con 1.013 personas. Le siguen Zulia, con 864, y Miranda, con 733.
Carabobo registra 616 privados de libertad, mientras Aragua contabiliza 562. Estas cinco entidades concentran 51,1% del total nacional.
Denuncian hacinamiento, enfermedades y pagos irregulares
El informe también recoge denuncias de familiares sobre las condiciones en las que permanecen los detenidos.
Entre los problemas mencionados figuran la falta de agua potable, ventilación, alimentación adecuada y espacio suficiente.
El OVP advierte que estas condiciones pueden favorecer enfermedades como tuberculosis, neumonía, hepatitis y escabiosis.
Según el observatorio, el CICPC tampoco cuenta con recursos suficientes para cubrir las necesidades alimentarias y médicas de los privados de libertad.
El informe señala que estos costos terminan trasladándose a familiares y allegados de los detenidos.
Además, recoge denuncias sobre presuntas solicitudes de dinero por parte de funcionarios. Los montos mencionados pueden alcanzar hasta 200 dólares para acceder a servicios básicos.
Entre las situaciones denunciadas figuran el acceso a duchas, exposición al aire libre y la posibilidad de dormir en oficinas en lugar del piso de las celdas.
OVP pide acelerar juicios y traslados
El Observatorio Venezolano de Prisiones considera que la situación requiere cambios urgentes en el sistema de prisión preventiva.
Entre sus recomendaciones plantea acelerar los procesos judiciales y agilizar el traslado de detenidos hacia centros penitenciarios.
También solicita fortalecer la formación de los cuerpos policiales en materia de derechos humanos durante las primeras etapas de una detención.
