EE.UU. acumula fuerza militar cerca de Venezuela. Estados Unidos mantiene desde hace dos meses una fuerza militar sin precedentes en el Caribe, cerca de la costa venezolana, compuesta por buques de guerra, aviones de combate, bombarderos, marines, drones y aviones espía, según James Story, exembajador estadounidense en Venezuela.
EE.UU. acumula fuerza militar cerca de Venezuela
Expertos del Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS) indican que este despliegue naval es el mayor de la historia estadounidense desde la primera Guerra del Golfo (1990-1991). Desde septiembre, al menos 64 personas han muerto en ataques contra presuntos barcos de narcotráfico, en su mayoría en el Caribe y algunos en el Pacífico oriental.
Story, quien fue encargado de negocios en Caracas entre 2018 y 2019, sugirió que el presidente Donald Trump podría autorizar ataques próximos contra instalaciones de narcotraficantes dentro de Venezuela o incluso contra la cúpula del gobierno de Nicolás Maduro, acusado por Washington de liderar el Cartel de los Soles.
“El presidente tiene la capacidad de usar la fuerza que está en la región para hacer muchas cosas. Puede atacar narcotraficantes o incluso objetivos de alto nivel dentro del gobierno venezolano”, señaló Story a BBC Mundo.
El exembajador aclaró que la actual fuerza militar de entre 5.000 y 10.000 soldados no es suficiente para una invasión, pero permite operaciones limitadas y precisas, como ataques a pistas clandestinas de vuelos de drogas en el sur del lago de Maracaibo. Además, el portaaviones USS Gerald R. Ford está en camino, lo que incrementará la potencia estadounidense en la zona.
Story defendió el uso de sanciones y presión política como herramientas de negociación, aunque reconoció que su eficacia en Venezuela ha sido limitada debido a mecanismos de evasión del régimen, como la venta de petróleo a China mediante buques fantasma.
Sobre la posible percepción de un cambio de régimen, Story aseguró que Venezuela no se convertirá en otro Irak y descartó una guerra civil, subrayando que la mayoría de los venezolanos busca una salida a la “pesadilla de Maduro” y aspira a reinstitucionalizar el país.
El exdiplomático concluyó que la estrategia estadounidense combina democracia, derechos humanos y control de la migración, con la finalidad de presionar al gobierno venezolano sin comprometer la estabilidad regional.
