Dispositivos hogareños en riesgo: así atacan los cibercriminales a través del IoT. Con el crecimiento exponencial del Internet de las Cosas (IoT), miles de hogares se han vuelto más inteligentes, pero también más vulnerables. Desde cámaras hasta juguetes conectados, cada aparato con acceso a internet puede convertirse en blanco de los cibercriminales, advierte ESET Latinoamérica.
Casos reales de hackeos domésticos
ESET compartió cinco historias impactantes donde dispositivos del hogar fueron utilizados para ataques informáticos:
- Un oso que espía: En 2017, un peluche interactivo de Fisher-Price permitió el robo de más de 2 millones de grabaciones privadas de menores, debido a una vulnerabilidad en sus servidores.
- Un casino hackeado por una pecera: También en 2017, cibercriminales accedieron a los datos de un casino de Las Vegas a través del termómetro inteligente de una pecera ubicada en el lobby.
- Cámaras convertidas en herramientas de extorsión: Las cámaras Ring fueron vulneradas en 2019. Con contraseñas débiles, los atacantes tomaron control de los dispositivos, exigieron pagos en Bitcoin y amenazaron a familias desde los altavoces de las cámaras.
- Botnets desde el living: La red maliciosa Mirai, descubierta en 2016, utilizó más de 600.000 dispositivos domésticos mal protegidos para lanzar ataques DDoS, afectando servicios como Amazon, Spotify y PayPal.
- Autos hackeados por seguridad: En 2015, dos hackers éticos tomaron el control remoto de un automóvil para demostrar su vulnerabilidad, obligando a la marca a revisar 1,4 millones de vehículos.
Claves para proteger tu hogar conectado
Dispositivos hogareños en riesgo: así atacan los cibercriminales a través del IoT
Fabiana Ramírez Cuenca, investigadora de ESET, recuerda que «todo lo que se conecta a internet puede ser hackeado». Por eso, la compañía recomienda:
- Actualizar el software de todos los dispositivos con regularidad.
- Cambiar las contraseñas de fábrica por unas robustas (con letras, números y símbolos).
- Evitar configuraciones por defecto y deshabilitar puertos innecesarios.
- Activar el segundo factor de autenticación siempre que sea posible.
La comodidad del IoT debe ir acompañada de una cultura de seguridad digital. De lo contrario, el hogar inteligente puede convertirse en la puerta de entrada para ciberataques silenciosos y dañinos.
