Valencia, 29 de enero de 2026-. Diosdado Cabello criticó reuniones de Machado con el gobierno de Trump. El ministro del Interior y Justicia, Diosdado Cabello, afirmó este miércoles que María Corina Machado se ha convertido en un estorbo para Donald Trump.
Cabello dio su declaración durante su programa Con el Mazo Dando, leyendo una carta enviada por un informante que sigue a la dirigente opositora en Estados Unidos.
Según el documento, Machado estaría “molesta” y “nerviosa” porque Trump reconoce públicamente la presidencia encargada en Venezuela, debilitando su narrativa política.
Diosdado Cabello criticó reuniones de Machado con el gobierno de Trump
La misiva detalla que Machado reclamó al senador Marco Rubio que moderara su discurso sobre Venezuela. El encuentro habría dejado claro que Trump mantiene su respaldo al gobierno encargado.
“El mensaje fue breve, seco y lapidario: ‘Usted no va’”, leyó Cabello, señalando la aparente limitación de influencia de Machado dentro de la administración estadounidense.
El informante añade que la dirigente busca generar hechos de impacto internacional para recuperar relevancia política. Sin embargo, su figura se diluye sin cobertura mediática.
Credibilidad y limitaciones
La carta sostiene que el verdadero problema de Machado no es la falta de escándalos, sino la falta de credibilidad.
Se afirma que la inteligencia estadounidense considera que Machado carece de fuerza real y que un eventual gobierno bajo su mando sería frágil y de corta duración.
Cabello subrayó que el margen de maniobra de Machado en Washington se estrecha “a velocidad de vértigo” y que sus opciones políticas se agotan rápidamente.
Entre la percepción y la realidad
El informe leído por Cabello también indica que Machado intenta instalar una oficina cercana a la capital estadounidense como parte de su estrategia de retorno.
Sin embargo, según el documento, sus acciones no logran revertir la percepción de que su rol político se ha vuelto irrelevante y cada vez más difícil de mantener.
El ministro concluyó que la dirigente opositora enfrenta una situación complicada, marcada por limitaciones internas y por el respaldo estadounidense a la presidencia encargada.
