Flávio Bolsonaro arranca su campaña presidencial atacando con dureza a Lula y promete calificar a las grandes bandas del narcotráfico como grupos terroristas. El senador brasileño Flávio Bolsonaro, primogénito del expresidente Jair Bolsonaro, inauguró formalmente este domingo 16 de agosto su carrera por la presidencia de Brasil con un encendido discurso contra el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva, prometiendo tipificar a las principales organizaciones del narcotráfico bajo la categoría de grupos terroristas. Ciertamente, el acto de apertura congregó a cientos de simpatizantes en la emblemática playa de Copacabana, en Río de Janeiro, histórico bastión electoral del bolsonarismo.
Discurso en Copacabana, acusaciones contra Lula y lucha antidrogas
Sobre las críticas dirigidas al actual Gobierno, el abanderado del Partido Liberal (PL) calificó a Lula como el «moroso de la esperanza» y le reprochó haber incrementado las deudas de los ciudadanos, generar cuantiosas pérdidas financieras en las empresas estatales y buscar disputas con naciones distantes en el plano diplomático. En este sentido, Bolsonaro acusó a la administración federal de mostrar desinterés o incapacidad manifiesta en el resguardo fronterizo frente a los cargamentos ilegales.
«En el actual Gobierno, los fusiles siguen entrando por la frontera con Bolivia, al igual que las drogas, que van a parar a Río y al Amazonas. No tiene control, o está aliado con el crimen organizado o es muy incompetente», aseveró Flávio Bolsonaro ante la multitud.
Por consiguiente, el aspirante presidencial garantizó una ofensiva directa contra estructuras como el Primeiro Comando da Capital (PCC), el Comando Vermelho (CV) y los grupos paramilitares, buscando un alineamiento estratégico en materia de seguridad con la visión del mandatario estadounidense Donald Trump.
Plan de austeridad, defensa del bolsonarismo y pulso en las encuestas
Recorte del gasto público y respaldo a su padre
Por su parte, el legislador se presentó como una opción frontal contra el sistema político tradicional de Brasilia y adelantó que, de ganar las elecciones, implementará una profunda reducción de impuestos, trabas burocráticas y cargos de confianza en la administración pública. Asimismo, defendió con firmeza la figura de Jair Bolsonaro, quien permanece inhabilitado, condenado por la Corte Suprema y bajo arresto domiciliario por planear una intentona golpista en 2022, asegurando que su padre fue el «último obstáculo» institucional para evitar una dictadura.
Empate técnico proyectado para una segunda vuelta
Por otro lado, el panorama electoral refleja una reñida competencia en las mediciones de opinión pública de cara a la votación de octubre. Según el último estudio de la firma encuestadora Quaest difundido el viernes, Flávio Bolsonaro inicia con una leve desventaja respecto a Lula da Silva, quien también comenzó sus actividades de proselitismo este domingo en São Bernardo do Campo; no obstante, el sondeo proyecta un empate técnico en un balotaje con 43 % de los apoyos para el actual mandatario y 40 % para el senador. Ciertamente, el aspirante estuvo acompañado por su compañero de fórmula, el exfiscal Alfredo Gaspar, su esposa Fernanda Bolsonaro y varios dirigentes que respaldaron los valores tradicionales.
Con información de EFE
