Depresión tropical siete amenaza el Atlántico. Una nueva depresión tropical se formó este miércoles en el Atlántico central y se espera que evolucione a la tormenta tropical Gabrielle, poniendo fin a casi tres semanas sin sistemas de este tipo durante el pico de la temporada de huracanes.
La depresión tropical siete se ubicaba a 1.900 kilómetros de las islas de Sotavento, en el norte del Caribe, con vientos sostenidos de 56 km/h, cerca del nivel de tormenta tropical, que inicia en 63 km/h. El Centro Nacional de Huracanes de EE.UU. prevé que se fortalezca este miércoles por la tarde y pueda convertirse en huracán hacia el fin de semana en trayectoria oeste-noroeste.
Es poco probable que Gabrielle afecte a Estados Unidos directamente, pero se recomienda seguir los pronósticos, ya que las condiciones atmosféricas podrían modificar su trayectoria. La alta presión al norte del sistema guiará su movimiento y determinará su cercanía a Bermudas la próxima semana.
El oleaje fuerte y las corrientes de resaca serán los principales impactos en las islas del Caribe oriental, incluyendo Puerto Rico y las Islas Vírgenes. Otra zona de lluvias y tormentas emergente desde África podría convertirse en otro sistema tropical en los próximos días, aunque sin amenaza inmediata para tierra firme.
Depresión tropical siete amenaza el Atlántico
Este retraso en la formación de la séptima tormenta tropical es inusual: normalmente se forma alrededor del 3 de septiembre, lo que hace que Gabrielle llegue con dos semanas de retraso. Factores como aire seco, estable y la cizalladura del viento han limitado la actividad atlántica este año, a pesar de que las temperaturas superficiales del mar se mantienen más cálidas de lo normal, favoreciendo la formación de ciclones.
La mayor actividad tropical suele ocurrir entre mediados de agosto y mediados de octubre, con el golfo de México, el Caribe y el Atlántico occidental como zonas más propensas a generar sistemas que pueden causar impactos peligrosos hacia finales de la temporada.
