Valencia, 16 de abril de 2026-. Denunciaron deterioro en instalaciones de la USB. El deterioro en la Universidad Simón Bolívar se percibe desde el acceso principal al campus de Sartenejas. Las rejas oxidadas y paredes deterioradas reflejan años sin mantenimiento adecuado.
La entrada principal permanece restringida por un bache de gran tamaño. Esta falla obliga a estudiantes y trabajadores a usar vías alternas desde hace meses.
Dentro del campus, la situación no mejora. Caminerías bloqueadas por escombros, ramas y desechos dificultan el tránsito peatonal diario.
Además, la vegetación crece sin control por la falta de poda. Esto convierte espacios académicos en zonas de riesgo para la comunidad universitaria.
Solo algunas áreas, como el rectorado, mantienen condiciones aceptables. El contraste con el resto del campus es evidente.
Denunciaron deterioro en instalaciones de la USB
El deterioro en la Universidad Simón Bolívar también afecta el funcionamiento académico. La institución cuenta con poco más de 1.000 docentes activos, según datos gremiales.
Para finales de 2025, se requerían al menos 315 nuevos profesores. Esta carencia limita la cobertura en áreas clave del conocimiento.
A esto se suma un déficit presupuestario cercano al 99 % en universidades públicas. Esta situación impacta directamente en la operatividad diaria.
Los espacios estudiantiles también han sido afectados. La Casa del Estudiante permanece cerrada, reduciendo áreas de encuentro y apoyo.
En cuanto a la alimentación, solo un comedor funciona parcialmente. Los estudiantes deben pagar alrededor de 2 dólares por almuerzo.
Este costo representa una dificultad adicional para una comunidad golpeada por la situación económica.
Patrimonio artístico en riesgo
El deterioro en la Universidad Simón Bolívar también alcanza su patrimonio artístico. Obras emblemáticas presentan un avanzado estado de abandono.
El caso más representativo es el Laberinto Cromovegetal. Esta obra, diseñada por Carlos Cruz-Diez, perdió su estructura original.
Actualmente, el espacio carece de las plantas y árboles que le daban forma. En su lugar, solo queda terreno seco y descuidado.
Otra pieza afectada es el Espejo Solar, del artista Alejandro Otero. La estructura presenta desgaste en sus componentes metálicos.
La laguna que complementaba la obra se encuentra completamente seca. Esto altera su diseño original y valor visual.
Asimismo, la Fuente Hidrocinética muestra signos de deterioro. Esta estructura dejó de funcionar por falta de mantenimiento.
Representantes gremiales aseguran que no se realizan trabajos desde hace años. Señalan que la falta de personal especializado agrava la situación.
Aunque se han intentado algunas iniciativas de recuperación, los resultados han sido limitados. La falta de recursos y mantenimiento continuo dificulta cualquier avance.
