Valencia, 4 de marzo de 2026-. Denuncian que 24% de las ONG en Venezuela se han quedado sin registro. ONG venezolanas enfrentan fuertes restricciones que limitan su capacidad operativa y afectan la participación de jóvenes en proyectos sociales.
Rigoberto Lobo, defensor de derechos humanos y fundador de Promedehum, señaló que en los últimos años el número de organizaciones activas se redujo de manera drástica. La razón principal, según explicó, son al menos 11 instrumentos regulatorios que limitan el derecho a la libre asociación.
Durante una entrevista en el programa Háblame Bajito de Radio Fe y Alegría Noticias, Lobo indicó que un estudio de 2024 reveló que más del 24 % de las asociaciones civiles activas no están debidamente registradas.
Además, entre aquellas que lograron formalizarse, el 48 % enfrentó obstáculos para completar el proceso de registro, afectando su funcionamiento administrativo y tributario.
Obstáculos y financiamiento
ONG venezolanas enfrentan fuertes restricciones que afectan el acceso a fondos de financiamiento y participación en actividades vinculadas al gobierno.
Lobo explicó que la falta de registro impide a las organizaciones acceder a recursos y participar en espacios universales de protección de derechos humanos. Esto limita la ejecución de proyectos sociales y programas de desarrollo comunitario.
En cuanto al financiamiento, aclaró que los fondos no se entregan de manera discrecional. Los recursos se otorgan tras la presentación de proyectos con objetivos claros y estructuras administrativas definidas.
El desembolso se realiza progresivamente según el cumplimiento de metas. Además, los fondos están sujetos a controles de organismos internacionales, embajadas y regulaciones tributarias. Estos mecanismos buscan prevenir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo.
Pérdida de talento y retos futuros
ONG venezolanas enfrentan fuertes restricciones que también afectan la incorporación de jóvenes al sector social.
El 70 % de las ONG ha perdido al menos un integrante, principalmente jóvenes, debido a la migración y la necesidad de cubrir necesidades personales. Lobo consideró urgente fortalecer la formación y promover la participación de nuevas generaciones.
A pesar de las dificultades, el tejido organizativo venezolano se mantiene robusto. Las ONG actúan como puente entre la ciudadanía y los gobernantes, formulando demandas sobre servicios básicos y derechos fundamentales.
