Decenas de menores migrantes acuden a la Policía en Ceuta para su identificación tras días en las calles mientras la red de acogida colapsa en un 2.600 %. Decenas de niños y jóvenes que ingresaron de forma irregular a Ceuta desde Marruecos el pasado 30 de julio comenzaron a concentrarse ante la Jefatura Superior de Policía para formalizar su identificación legal. Ciertamente, el grupo permaneció deambulando por distintas zonas de la ciudad fronteriza durante más de una semana por el temor inicial a sufrir una deportación inmediata hacia su país de origen.
Temores a la repatriación, marco legal de protección y advertencias de las ONG
Al respecto, las autoridades locales aclararon que, aunque la legislación española contempla el retorno de menores, las normativas vigentes exigen evaluaciones individuales rigurosas bajo el principio del interés superior del niño. Por consiguiente, los procedimientos de devolución resultan excepcionales en la práctica, aun existiendo convenios bilaterales firmados con Rabat desde 2007. Sin embargo, el período de desamparo en las calles expuso a los jóvenes a graves riesgos de vulnerabilidad.
«Muchos niños permanecen en total desamparo y temen ser devueltos a su país, agredidos o estigmatizados mientras permanecen fuera del sistema de protección», advirtieron representantes de Unicef y Save the Children.
Efectivamente, organizaciones internacionales alertaron que parte de los jóvenes presenta heridas físicas y señalaron el peligro crítico que enfrentan las niñas migrantes ante delitos de explotación, trata o agresiones sexuales. Por este motivo, la ministra de Juventud e Infancia, Sira Rego, acudió a Ceuta este viernes para evaluar el despliegue de asistencia.
Cifras del censo policial y sobrecapacidad de los centros
Impacto de la entrada masiva por el espigón
Por lo tanto, los reportes oficiales revelaron que la Policía ha censado a 1.342 menores en la ciudad, marcando un contraste drástico con los 213 que permanecían bajo custodia antes del evento fronterizo del 30 de julio. Por esa razón, la capacidad de los albergues locales fue superada en más de un 2.600 %.
Solicitud de traslado a las comunidades autónomas
Por otra parte, el Gobierno español y la administración ceutí insisten en la urgencia de activar la solidaridad de las distintas regiones del país para distribuir la atención de los niños tutelados. Las competencias de protección infantil recaen en los gobiernos autonómicos, los cuales deberán coordinar la acogida descentralizada para aliviar la saturación en la franja fronteriza. No obstante, las negociaciones interregionales continúan en desarrollo.
Con información de EFE
