Valencia, 16 de diciembre de 2025-. Cuba enfrenta epidemia de dengue y chikungunya. La isla reporta más de 44.600 contagios de chikungunya y alrededor de 26.000 de dengue, con 47 muertes confirmadas, la mayoría menores de edad.
Los enfermos presentan fiebre, dolor articular intenso, cansancio extremo y complicaciones que pueden afectar órganos vitales, según la OPS.
Cuba enfrenta epidemia de dengue y chikungunya
«Me dolía la rodilla y los dedos de las manos. Tenía fiebre y mucho cansancio», relata una mujer de La Habana diagnosticada con dengue.
Su madre, de 69 años, describe ardor en orejas, picazón general y respiración entrecortada. Ambos casos muestran secuelas prolongadas en articulaciones y musculatura.
Otros pacientes relatan síntomas de chikungunya, con pérdida de fuerza, hipotensión y calambres, y molestias que persisten durante meses tras la infección inicial.
Debido al colapso de servicios médicos, muchos cubanos recurrieron a medicamentos enviados desde el exterior o adquiridos en el mercado informal.
Causas y contexto epidemiológico
La epidemia se atribuye a la proliferación de mosquitos Aedes, condiciones climáticas favorables y acumulación de personas vulnerables post-COVID-19.
El huracán Melissa agravó la situación al generar acumulación de agua estancada y basura, favoreciendo la reproducción del vector.
Cuba enfrenta además circulación simultánea de virus respiratorios como influenza A (H1N1), virus sincitial respiratorio y COVID-19, complicando la atención médica.
La OPS y expertos internacionales destacan la falta de recursos, vacunas y personal, lo que limita la respuesta sanitaria efectiva y prolonga la epidemia.
Medidas y recomendaciones
El Gobierno implementa vigilancia epidemiológica, fumigación y monitoreo de grupos de riesgo, incluyendo niños y embarazadas.
Alemania emitió alerta por casos importados de chikungunya y recomienda medidas preventivas: ropa protectora, mosquiteros y repelentes.
Existen vacunas aprobadas en la UE y EE. UU., pero no disponibles en Cuba ni certificadas por la OMS, y no hay inmunización contra dengue.
Expertos sugieren producir vacunas localmente, priorizando la salud pública frente a desafíos económicos y limitaciones de infraestructura sanitaria.
