Cuba cumple 67 años de revolución en medio de profunda crisis económica y apagones. Cuba alcanzó este 67.º aniversario del gobierno del Partido Comunista, marcado por una severa crisis económica y social que afecta a gran parte de la población.
La conmemoración incluyó el disparo de 21 salvas de artillería a medianoche, mientras la realidad del país muestra un deterioro persistente del modelo económico.
El presidente Miguel Díaz-Canel reconoció recientemente que la economía cubana enfrenta un decrecimiento del producto interno bruto (PIB) de más del 4 % al cierre del tercer trimestre de 2025, además de una inflación elevada y sectores productivos paralizados, según declaraciones oficiales.
Cuba cumple 67 años de revolución en medio de profunda crisis económica y apagones
Cuba enfrenta una crisis energética profunda, con cortes de electricidad prolongados que han dejado a amplias zonas sin servicio durante horas cada día.
La generación de energía alcanza aproximadamente la mitad de la demanda nacional, lo que ha intensificado los apagones y afectado servicios básicos.
La falta de combustible, fallas técnicas en las plantas termoeléctricas y la escasez de repuestos son factores que agravan la situación.
Las interrupciones eléctricas continuaron durante 2026, con déficits de más de 1.700 megavatios que comprometen la estabilidad del sistema eléctrico.
Escasez de bienes y servicios
La crisis energética se combina con escasez de agua potable, productos básicos y servicios de salud, lo que presiona aún más a la población.
Sectores clave como agricultura, industria y azúcar han visto contracciones productivas severas, reflejando el deterioro de la economía nacional.
El contexto de escasez ha impulsado protestas en ocasiones anteriores, especialmente motivadas por apagones prolongados y falta de alimentos.
Respuestas oficiales y desafíos
Aunque el gobierno reconoce la crisis, las respuestas oficiales se han centrado en discursos sobre “superar retos económicos” sin cambios estructurales profundos en el modelo estatal.
La narrativa oficial también culpa parcialmente al embargo y a factores externos, al tiempo que mantiene el control estatal sobre la economía.
La celebración del aniversario se produce en un contexto de tensiones sociales y presiones económicas persistentes, con un futuro incierto para la isla después de más de seis décadas bajo un mismo sistema político y económico.
