Cuatro jugadores de la Premier League víctimas de racismo. Cuatro futbolistas de la Premier League fueron blanco de insultos racistas en redes sociales tras disputar sus partidos este fin de semana.
Los casos encienden nuevamente las alarmas sobre la persistencia del racismo en el fútbol inglés y la eficacia de las campañas antirracismo.
Mensajes racistas en Instagram
El defensa del Chelsea, Wesley Fofana, y el mediocampista del Burnley, Hannibal Mejbri, compartieron capturas de pantalla de los mensajes recibidos tras el empate 1-1 en Stamford Bridge.
Fofana, expulsado en ese encuentro, expresó su indignación: “2026, sigue siendo lo mismo, nada cambia. A esta gente nunca la castigan”.
Mejbri señaló: “Es 2026 y todavía hay gente así. Edúquense y eduquen a sus hijos, por favor”.
Cuatro jugadores de la Premier League víctimas de racismo
El delantero del Wolverhampton, Tolu Arokodare, denunció mensajes racistas tras la derrota 1-0 ante el Crystal Palace. Uno parecía provenir de un apostador.
“Todavía me resulta increíble que estemos jugando en una época en la que la gente tiene tanta libertad para comunicar ese racismo sin consecuencias”, manifestó Arokodare.
El extremo del Sunderland, Romaine Mundle, también fue blanco de “viles insultos racistas en internet”, según informó su club tras ingresar como suplente en la derrota 3-1 ante el Fulham.
Reacción de los clubes
El Chelsea calificó los ataques contra Fofana como “completamente inaceptables” y aseguró trabajar con autoridades y plataformas digitales para identificar responsables.
Burnley condenó los hechos “sin reservas”, mientras que Wolverhampton destacó que “no hay lugar para el racismo en el fútbol, en internet o en la sociedad”.
Todos los clubes se comprometieron a colaborar con la Premier League y las autoridades para tomar medidas contra los ofensores.
Contexto internacional
Estos incidentes ocurren días después de que la UEFA investigara denuncias de Vinicius Junior, del Real Madrid, quien fue víctima de insultos racistas durante un partido de la Liga de Campeones en Lisboa.
El caso evidencia que el racismo sigue siendo un problema en el fútbol europeo, pese a campañas de concienciación y sanciones disciplinarias.
