Crisis en Ormuz impulsaría petróleo venezolano. La crisis en el Estrecho de Ormuz podría generar un impacto directo en la industria petrolera venezolana. Según especialistas, un eventual cierre de esta vía estratégica elevaría los precios del crudo y abriría oportunidades para Venezuela.
El economista petrolero Rafael Quiroz Serrano sostiene que el contexto geopolítico actual podría acelerar el crecimiento de la producción petrolera venezolana en los próximos años.
El Estrecho de Ormuz es considerado el cuello de botella energético más importante del mundo. Esta vía conecta el Golfo Pérsico con el mar Arábigo y transporta cerca de una quinta parte del petróleo global.
Crisis en Ormuz impulsaría petróleo venezolano
Si el tránsito petrolero por Ormuz se interrumpe, aproximadamente 20 % de la oferta mundial podría salir temporalmente del mercado. En ese escenario, el precio internacional del petróleo subiría rápidamente.
Ese incremento también impactaría la cesta petrolera venezolana. Los precios de venta subirían y el descuento que Venezuela aplicaba a su crudo perdería relevancia.
Esto generaría ingresos adicionales para el país en el corto plazo. Sin embargo, el beneficio dependerá del nivel real de producción.
Proyección de crecimiento petrolero
Actualmente, la producción bruta de Venezuela ronda los 1,1 millones de barriles diarios. No obstante, al descontar importaciones de diluyentes, la producción neta se ubica cerca de 890.000 barriles por día.
Las proyecciones indican que la producción neta podría alcanzar un millón de barriles diarios a finales de este año.
De mantenerse el crecimiento actual, Venezuela podría llegar a producir cerca de 1,3 millones de barriles diarios en los próximos años.
Quiroz considera que un aumento superior a 400.000 barriles diarios en dos años es factible. Esto se lograría mediante la reapertura de campos petroleros existentes y nuevos contratos de producción.
Nuevas inversiones petroleras
El escenario también podría incentivar inversiones de empresas internacionales. Entre las compañías con presencia en el país destacan Chevron, Shell, Repsol y Maurel & Prom.
Varias de estas empresas ya negocian ampliaciones de producción en la Faja Petrolífera del Orinoco.
Además, nuevas licencias emitidas por la OFAC podrían facilitar las operaciones de compañías extranjeras en el país.
Obstáculos estructurales
A pesar de las oportunidades, existen limitaciones importantes. Gran parte de la infraestructura petrolera venezolana enfrenta décadas de falta de inversión.
Pozos, oleoductos, refinerías y sistemas de almacenamiento requieren importantes procesos de recuperación.
También persisten problemas en el sistema eléctrico nacional, que afectan directamente las operaciones petroleras.
Según especialistas, la recuperación plena del sector requerirá miles de millones de dólares y varios años de reconstrucción.
Riesgo geopolítico global
La situación en el Golfo Pérsico recuerda la importancia del riesgo geopolítico para los mercados energéticos.
Organismos como la Organización de Países Exportadores de Petróleo y la Agencia Internacional de Energía siguen de cerca la evolución del conflicto.
Cualquier interrupción en el Estrecho de Ormuz tendría efectos inmediatos en el suministro energético global.
Para Venezuela, ese escenario podría convertirse en una oportunidad para fortalecer su industria petrolera y mejorar sus ingresos por exportaciones.
Con información de Banca y Negocios
