Contrapunto – Caracas, 22 de junio de 2023.- De Andrés Caleca se pueden conversar muchas cosas entre las que pueden asomarse su gestión en Ferrominera del Orinoco, la presidencia del Consejo Nacional Electoral que llegó a multar a Chávez, su cercanía al Maestro Prieto y su experiencia como estudiante de la Universidad de La Habana.
Sin embargo en esta oportunidad el tema se centrará en su aspiración a ser el candidato opositor que enfrente al oficialismo en 2024.
Asegura ser un candidato independiente y “el no ser una candidato de partido me da la posibilidad de ser un articulador entre el dibujo variopinto de este país que requiere de todos para salir adelante”.
“Tuve el honor de dirigir el CNE en el único momento de la historia venezolana que se produjo un cambio de régimen en paz. He demostrado la capacidad de articular las posiciones más disimiles del país en momentos difíciles y salir con éxito en beneficio de Venezuela”, asegura el candidato a la primaria opositora convocada para el 22 de octubre.
Llega puntual a la cita en Contrapunto y con su carácter afable saluda a todos a quienes estamos en la redacción. A quienes no conoce les brinda su mano y a los que hemos compartido con él nos regala un abrazo junto con su sonrisa.

-La primera pregunta que debo hacerle es un cómo un país que apenas salió de la hiperinflación y está en peligro de volver a ella, cuyo PIB se ha reducido de 80% y tiene una crisis multidimensional, lo estimula usted a aspirar la Presidencia. ¿Usted se volvió loco o es que sabe algo que los venezolanos no sabemos?
-Como tú lo sabes y Contrapunto lo sabe, porque lo dije en una entrevista contigo y con Vanesa Davies en este medio, hace tres años yo decidí regresar a la política a hacer algo para contribuir con lo que yo pudiera y me queda de vida para salvar al país. Para salvar a Venezuela de esta situación que tu señalas. Pienso en mis hijos, pienso en mis nietos, pero además pienso en los hijos y los nietos de todos. ¿Cómo podíamos nosotros quedarnos en diferentes en la casa? Alguien que ha tenido una vida productiva y posiblemente tenemos una edad donde, en cualquier país normal, un profesional con la experiencia que yo tuve, estaría pensando en su retiro definitivo. ¡Cómo quedarse en esa vida muelle frente a un país -que tú lo has descrito muy claramente- tiene el 80% de su aparato industrial prácticamente desaparecido? Hay que tener mucha sangre fría para no hacer nada cuando ves a la empresa fundamental del país, PDVSA llevada a su mínima expresión. Han sido destruidas las empresas públicas y las privadas casi totalmente. Ante eso no se puede ser indiferente.
Andrés Caleca complementa su argumentación sobre la idea de entrar en la arena polítioca del presente indicando que “las fronteras nacionales con una alta porosidad han hecho reducir la presencia del Estado Nacional en a casi a la mitad del territorio nacional”.
“Se habla mucho del arco minero, el ecocidio y todo lo que significan las bandas criminales, pero hay un hecho cierto: el Estado nacional con el arco minero está perdiendo el control de la mitad del territorio de Venezuela. Eso no es tontería. A eso le sumas lo que pasa en el nororiente del país con el territorio en manos del narcotráfico; lo que pasa en la Península de Paraguana; lo que pasa en la frontera occidental; tienes un país donde la soberanía nacional entendida como un espacio territorial, se ha ido reduciendo en la misma medida que se redujo la economía y en la misma medida que se redujo de población”, sentencia Caleca.
Más adelante hace referencia a la diáspora y calcula que se ha perdido el 33% de la población venezolana. Comenta con alarma en sus ojos que “el país sencillamente está desapareciendo en manos de esta camarilla indolente que está en Miraflores”.
“Por eso hace tres años tomamos la decisión de tratar de incidir en el debate político y público para hablar de cuál es el camino para poder superar esta situación”, señala el candidato a candidato de la oposición.
Caleca señala que para el momento de tomar esta decisión la oposición estaba en “el peor error que ha cometido que es el desconcierto estratégico: saltar de una estrategia constitucional pacífica y electoral a una estrategia abstencionista, para después intentar regresar otra vez a la vida electoral y tres días después de nuevo ser abstencionistas. Luego se van a una insurrección popular, a un intento de golpe de Estado, después regresan a las elecciones, el país estaba totalmente desconcertado”.
-¿Usted se siente parte de esa oposición?
-Yo soy parte de ella, aunque como tú sabes no milito en ningún partido político, pero formo parte de la oposición con sus defectos y sus virtudes. Por eso nos planteamos recuperar la vía electoral. Me dije hay que convencer al país de que en la vía electoral tenemos la posibilidad de derrotar a Maduro, porque además están obligados a unas elecciones en 2024 y no creo que tengan la fuerza política, aunque ganas no le faltarían para suspenderlas. No creo que tuvieran ni siquiera el apoyo de la Fuerza Armada.
-¿Y la base social del Chavismo?
-Están en una situación de debilidad social y política gigantesca. Nunca antes el chavismo había estado tan débil desde el punto de vista electoral como en este momento. Todas las encuestas coinciden en que solo el 20% del país respalda la gestión de Maduro, pero en la última elección del 2021, que fue una elección regional y local, el chavismo no alcanzó ni siquiera al 16% el padrón electoral. Salió por debajo de las encuestas incluso.

-Ese es el escenario del chavismo. La oposición no está mejor. Usted ni siquiera sale en las encuestas. Entonces… ¿cuál es la idea de salir a un evento como la primaria? Hay desconexión liderazgo político opositor con la gente.
-El chavismo se mantiene con tranquilidad porque la oposición también vive en su peor momento. Nuestra contribución es precisamente convencer a la oposición venezolana, de abajo hacia arriba. No queremos sentarnos en conciliábulos con los dirigentes de los partidos nacionales. Hemos ido abajo; hasta los dirigentes regionales, locales, municipales, vecinales a hablarles de la gran oportunidad que tenemos si retomamos la vida electoral en unidad de toda la oposición. Por eso comenzó un periplo hace más de un año de visitas mías por todo el país.
Al hablar de estas giras indica que su trabajo “en las bases” y con la sociedad civil coincidió con “un movimiento social de protesta contra el régimen liderado por los maestros, que empezó a abrir grietas en el país”.
Asegura que la movilización de los maestros y los empleados públicos “demostró que el Gobierno no era invencible; que el gobierno recula frente a la fuerza unificada de la protesta pacífica ciudadana, como reculó con el tema del instructivo Onapre y el bono vacacional de los maestros”.
Caleca está convencido de que se puede convertir ese movimiento social “en un movimiento político capaz de lograr que ese 80% de venezolanos que rechaza la candidatura de Maduro se convierta en una mayoría política capaz de derrotarlo electoralmente”.
-¿Cómo se logra eso señor Caleca? Usted no tiene una estructura de partido. Para eso se requiere maquinaria, se requiere una organización, se requiere dinero. Usted tiene formación política y sabe que el voluntarismo no es suficiente.
-Por supuesto. Cuando nuestro planteamiento era una propuesta de defensa de la lucha electoral que tuvo, por cierto, una acogida inmediata de todos esos dirigentes locales y municipales y comunales porque son esos dirigentes los que saben cómo se hace la política, entonces entonces surgió la necesidad de que ese planteamiento se expresara en una propuesta política y ahí es donde nosotros hicimos el planteamiento de una gran coalición nacional para el cambio.
-¿Qué recogió de la gente en esos recorridos?
-La gente me decía: “¿Cómo hacemos si estamos divididos? La gente está que no cree en el proceso electorales”. Ante eso la única manera es una gran coalición.
-¿Qué debe incluir esa coalición? Los partidos están muy debilitados y la dirigencia desconectada, insisto.
-La coalición debe incluir los partidos y más allá de los partidos, porque si es cierto que Maduro no supera el 20%, todos los partidos de la oposición -todas las encuestas coinciden- sumados tampoco tienen 20% más de apoyo. ¿Dónde está ese 60% de venezolanos que no apoya a Maduro y no apoyan a la oposición? Están expectantes de una propuesta que los entusiasme que los inspire.
Unos se llenaron de desesperanza, porque fuimos incapaces de generársela y dijeron que las únicas salidas eran Maiquetía, a pié por Cúcuta o El Darien. En eso están los siete millones que se fueron y el culpable fundamental de que se hayan ido es el Gobierno, pero la oposición tiene una responsabilidad que no puede eludir.
-¿Cómo recuperar la esperanza de ese 60% de los venezolanos?
-Allí están los pensionados, los desesperanzados, están los postrados que no tienen y no pueden ni pensar en política porque no tienen con qué comer. Están nada más y nada menos que los chavistas traicionados, esos que honestamente creyeron en un proyecto de redención social y hoy están en la peor circunstancia que haya vivido el pueblo venezolano en los últimos 100 años.
-¿Allí quiere morder la candidatura de Andrés Caleca?
-¡Morder no! Yo no quiero morder a nadie (risas). Yo quiero motivar a todo ese país. Ese país variopinto que tiene socialdemócratas, tiene partidos existentes, partidos inexistentes, partidos judicializados. Tiene gente de derecha, gente de izquierda y sencillamente sabe que estamos en un desastre.
