Valencia, 23 de julio de 2026-. Conoce cómo funciona el mecanismo de multas migratorias que Estados Unidos aplica para forzar la «autodeportación». Una madre mexicana residente en Estados Unidos descubrió que acumulaba una deuda millonaria por sanciones migratorias, según reseña el diario The New York Times. El Departamento de Seguridad Nacional le exige más de 1,8 millones de dólares por negarse a abandonar el país.
Esta medida forma parte de una nueva estrategia oficial impulsada por la administración de Donald Trump. El objetivo principal consiste en presionar a los migrantes indocumentados para lograr su autoexpulsión del territorio norteamericano.
Conoce cómo funciona el mecanismo de multas migratorias que Estados Unidos aplica para forzar la «autodeportación»
El mecanismo se basa en una norma de 1996 que permite aplicar multas diarias a quienes tengan órdenes de deportación pendientes. Entre enero de 2025 y julio de 2026, el gobierno federal envió más de 103 000 notificaciones de este tipo.
Esta deuda migratoria artificial busca asfixiar financieramente a los afectados mediante cobros que superan los 84 000 millones de dólares en total. Las sanciones amenazan directamente el patrimonio familiar, las cuentas bancarias y los salarios de los residentes.
Estrategia de intimidación y embargos
Organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian que estas acciones responden a una campaña sistemática de intimidación gubernamental. La asfixiante deuda migratoria artificial imposibilita cualquier pago por parte de familias trabajadoras de bajos recursos económicos.
Para forzar las salidas, el Estado recurre a agencias privadas de cobranza y retiene reembolsos fiscales mediante programas del Tesoro. Los abogados defensores intentan impugnar estas medidas en tribunales, aunque la mayoría de los recursos legales son rechazados.
Ofertas de salida y consecuencias
Como alternativa a la deuda migratoria artificial, las autoridades promueven una aplicación digital para coordinar la partida voluntaria de los extranjeros. El programa gubernamental ofrece pasajes aéreos gratuitos y una prima económica para quienes decidan abandonar el país de inmediato.
Expertos legales advierten que esta ofensiva afecta también a hogares de estatus mixto donde conviven ciudadanos estadounidenses.
