Valencia, 10 de marzo de 2026-. Conindustria advierte que sectores clave siguen sin divisas suficientes. Industria venezolana enfrenta limitaciones críticas, según alertó este martes Tito López, presidente de Conindustria.
Acceso a divisas insuficiente
López señaló que, pese a subastas de divisas entre 180 y 500 millones de dólares desde enero de 2026, sectores como químico, plástico, autopartes y textil no reciben recursos suficientes.
“Para que las ruedas sigan girando, las subastas deben ser progresivas, mensuales y transversales a todos los sectores”, indicó el dirigente.
Actualmente, varias áreas industriales operan por debajo del 30% de su capacidad, lo que frena la recuperación productiva.
El déficit de financiamiento bancario agrava la situación. El crédito en Venezuela representa menos del 3% del PIB, unos 3.000 millones de dólares.
Según López, la industria manufacturera requiere al menos 14.000 millones de dólares para modernizarse y reponer inventarios y materias primas.
Situación laboral y salarios
El sector industrial muestra mejoras salariales: obreros perciben en promedio 270 dólares, profesionales 530 dólares y gerentes cerca de 1.000 dólares.
Estas cifras representan un avance frente a los 230 dólares anteriores, pero dependen de la capacidad instalada, que se ubica en 52,7%.
Sin un aumento sostenido de la actividad industrial, los ajustes salariales no podrán consolidarse, advirtió López.
Otro desafío es el predominio de las bonificaciones como complemento salarial. Las mipymes, que representan 85% del parque industrial, recurren a este modelo para mantener su operatividad.
En empresas grandes y sectores con contratos colectivos, como farmacéutico y químico, los ingresos incluyen beneficios no monetarios, alimentación y artículos de higiene.
Perspectivas de recuperación
Para López, la industria venezolana muestra señales de recuperación, pero sigue siendo frágil.
Sin un flujo regular de divisas y crédito suficiente, la capacidad instalada no crecerá y los sectores transversales permanecerán con bajo rendimiento.
El avance económico y la mejora salarial dependen de medidas que garanticen estabilidad financiera y un acceso equitativo a recursos productivos.
