Conindustria advierte que elevar los sueldos en Venezuela exige multiplicar primero la producción y condiciona el ajuste de fin de año a una reforma legal con alivio tributario. el presidente de la Confederación Venezolana de Industriales (Conindustria), Tito López, advirtió este martes 13 de octubre de 2026 que el país debe atar cualquier incremento de sueldos a los niveles reales de producción manufacturera.
Durante una comparecencia en el espacio radial A Tiempo, de Unión Radio, el directivo fabril enfatizó que los empresarios no pueden decretar alzas salariales de manera aislada si los talleres carecen de financiamiento crediticio, incentivos parafiscales y un marco normativo flexible.
Dicha postura gremial prioriza la productividad industrial como el único motor sostenible para robustecer los ingresos obreros, alertando que las obligaciones tributarias absorben hoy más del 63 % de las utilidades corporativas.
Producir antes de pagar, financiamiento bancario y la asfixia del 63 %
El gremio de industriales sustentó su tesis en la necesidad de generar bienes de manera rentable antes de asumir compromisos contractuales que puedan quebrar a las pequeñas y medianas empresas.
Los pilares fundamentales que expuso el dirigente manufacturero para respaldar su enfoque abarcan los siguientes aspectos:
- Tito López argumentó de forma tajante: «Yo no puedo ajustar sueldos si yo no tengo aumento en la producción, si no tengo financiamiento, si no tengo incentivos fiscales y parafiscales».
- El vocero empresarial precisó que el fisco y las tasas administrativas devoran actualmente más del 63 % de la rentabilidad que genera cada unidad fabril.
- El líder patronal enfatizó que el ajuste salarial que el Gobierno prometió para finales de 2026 debe articularse con reformas estructurales en la Ley Orgánica del Trabajo.
- Conindustria defiende el bienestar del talento humano: «Nosotros queremos que los empleados tengan mucha mejor calidad de vida y mucho mejor salario pero eso tiene que venir acompañado de una serie de políticas también fiscales, parafiscales, reforma de la Ley Orgánica del Trabajo para yo poder ajustar sueldos y salarios».
- La organización reiteró la urgencia de desburocratizar los despachos públicos y simplificar trámites comerciales para dinamizar el aparato productivo interno.
Cámaras sectoriales
En tal sentido, los dueños de fábricas argumentan que una empresa con maquinaria inactiva y turnos reducidos carece de flujo de caja para elevar sus escalas de pago.
A este respecto, diversos expertos en macroeconomía recuerdan que los incrementos que no provienen del rendimiento laboral terminan alimentando espirales de aumento en los costos de los productos.
Aunado a esto, las cámaras sectoriales insisten en que la banca privada debe reanudar los préstamos para capital de trabajo si el país desea ver fábricas operando a tres turnos.
Asimismo, los productores denuncian que la voracidad impositiva de las alcaldías y organismos recaudadores resta competitividad frente a las importaciones desleales.
Piso actual de 545 dólares, aspiración de 700 y el esfuerzo del sector privado
La meta de la Canasta Básica bajo estímulos a la producción
Por otra parte, la conducción de Conindustria comparó la capacidad de pago del sector privado con las necesidades reales de los hogares asalariados.
El titular del gremio indicó que los trabajadores del ámbito industrial perciben en la actualidad un ingreso promedio de unos 545 dólares mensuales, contabilizando salarios y asignaciones complementarias.
De igual manera, López planteó que las compañías están dispuestas a elevar esa cifra hasta los 700 dólares que demanda la Canasta Básica, siempre que el Estado estimule la productividad y reduzca la asfixia impositiva.
El representante empresarial remarcó que las fábricas necesitan oxigenar sus balances mediante reducciones tributarias para volcar esos excedentes monetarios en el bienestar de su personal técnico.
En consecuencia, los industriales apuestan por un pacto económico donde el crecimiento en el volumen de bienes manufacturados financie directamente las mejoras laborales.
Seis años de aumentos acordes a la reactivación
Por añadidura, el portavoz de los industriales reivindicó el compromiso que las compañías privadas han sostenido con sus nóminas en tiempos de severas dificultades.
Tito López recordó que a lo largo de los últimos seis años el empresariado venezolano ha elevado progresivamente las remuneraciones en la medida exacta en que las empresas lograron reactivar sus ventas y operaciones.
Dicho antecedente demuestra que el sector privado traslada sus ganancias a los trabajadores tan pronto el mercado responde favorablemente, sin requerir presiones burocráticas.
Por otro lado, la directiva de Conindustria reiteró su disposición a sentarse con el Ejecutivo para construir un esquema de incentivos tributarios y financiamiento productivo antes de diciembre.
De modo que supeditar los sueldos a la producción, denunciar la absorción del 63 % por la vía impositiva y plantear metas de 700 dólares fijan el horizonte industrial para las próximas negociaciones.
Con información de Unión Radio
