Valencia, 31 de marzo de 2026-. Comerciantes exigen la publicación de un cronograma de los cortes de electricidad. La falta de información impide la planificación mínima de los negocios locales.
Los trabajadores de distintos sectores reportan pérdidas significativas por la ausencia de horarios claros sobre los apagones. Esta situación genera incertidumbre tanto en la prestación de servicios como en la atención al público.
Actualmente, las interrupciones del servicio eléctrico se extienden hasta por siete horas diarias en zonas comerciales clave. Los dueños de establecimientos aseguran que trabajan bajo un estado de alerta constante y preocupación.
Impacto en la productividad diaria
Nilda Herrera, propietaria de una peluquería, relató que los cortes ocurren casi a diario en horarios fundamentales. «Nos quitan la luz de 11:00 a. m. a 5:00 p. m., justo cuando más clientes recibimos», explicó.
Al no contar con plantas eléctricas propias, muchos locales deben suspender sus actividades de forma inmediata. Esto impide que los estilistas o técnicos puedan terminar los procesos ya iniciados con sus clientes.
Por esta razón, los comerciantes exigen cronogramas de electricidad que les permitan organizar sus agendas de trabajo. Sin un esquema publicado, es imposible programar citas o garantizar la continuidad de los servicios ofrecidos.
Además, las fallas eléctricas provocan la caída inmediata de la señal de internet en los sectores afectados. Esto imposibilita el uso de puntos de venta y plataformas de pago móvil para concretar las transacciones.
Caída en las ventas y servicios
Omar Salas, trabajador de una quiropedia, señaló que la productividad ha caído drásticamente en las últimas dos semanas. Muchos pacientes se retiran de los consultorios al no poder esperar varias horas sin una solución clara.
En el sector de cerrajería, los dueños reportan que las ventas pueden disminuir hasta un 80% durante los cortes. Incluso, la falta de luz en zonas aledañas ahuyenta a los compradores por confusión sobre el servicio.
Los comerciantes exigen cronogramas de electricidad para evitar que la percepción de inactividad afecte sus ingresos mensuales. Estiman que pierden hasta el 50% de sus ventas potenciales cuando el entorno se queda a oscuras.
Lorena Pérez, dueña de una ferretería, calificó como arbitrarias las medidas de ahorro energético de 45 días. Según su visión, el gobierno implementó estas restricciones sin realizar un estudio previo sobre las zonas críticas.
Propuestas para la redistribución del flujo
Ante la crisis, el sector comercial propone una redistribución diferenciada de los horarios de racionamiento. Sugieren que los cortes en centros comerciales ocurran durante la noche y en las casas durante el día.
De esta manera, los negocios podrían aprovechar sus horas más productivas para generar ingresos y mantener empleos. Asimismo, la población podría descansar adecuadamente durante las horas nocturnas sin sufrir por las altas temperaturas.
«Trabajamos asustados, mirando el reloj y apresurando todo para no dejar a las clientas a medias», confesó Herrera. La salud emocional de los trabajadores también se ve comprometida por este ritmo de vida incierto.
