El Carabobeño – Caracas, 7 de julio de 2023.- La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia anunció este viernes las primeras imputaciones a mandos medios de las extintas FARC, acusando de crímenes de guerra y lesa humanidad a 10 exguerrilleros por ser máximos responsables de secuestro y crímenes derivados en el centro del país.
Estas imputaciones se realizan en el macrocaso 01, que estudia los secuestros por el movimiento guerrillero y por el que ya fue imputada toda la última cúpula dirigente de la guerrilla.
Es la primera de siete imputaciones regionales y atañe principalmente al Comando Conjunto Central (CCC), que operaba en los departamentos del Tolima, Huila y Quindío (centro-sur de Colombia).
A los diez acusados se les imputan «crímenes de guerra de toma de rehenes, homicidio, atentados a la dignidad personal, tratos crueles e inhumanos y los crímenes de lesa humanidad de otras privaciones graves de la libertad como asesinato, desaparición forzada, esclavitud, violencia sexual, tortura y otros actos inhumanos», indicó la JEP.
Se trata de los exmiembros del CCC Luis Eduardo Rayo, conocido como «Marlon»; Enoc Capera Trujillo, «Giovanni»; Jhon Jairo Oliveros Grisales, «Armando Pipas»; Nelson Antonio Jiménez Gantiva, «Gonzalo»; Édgar Ramírez Medina, «Onofre Camargo»; Víctor Hugo Silva, «Erick» o «el Chivo»; Raúl Agudelo Medina, «Olivo Saldaña», y Wilson Ramírez Guzmán, conocido como «Teófilo».
Crímenes de lesa humanidad
Además, se imputó a Álvaro Henner López, conocido como «J.J» o «Jhon Jairo Paz Guevara», y a Gustavo Bocanegra Ortegón, «Donald», como máximos responsables por secuestros en el centro del país aunque no tuvieron mando sobre el CCC.
«La JEP determinó que son máximos responsables por su liderazgo y que ostentaron el mando sobre los seis frentes, tres columnas y tres compañías, además de las comisiones Financiera Manuelita Sáenz y Política René González», aseguró en una rueda de prensa la magistrada de la JEP Julieta Lemaitre.
Estas personas fueron las encargadas de «materializar» las políticas trazadas por el Secretariado de las FARC en torno al secuestro, que sirvió para financiar a la antigua guerrilla, forzar el intercambio de guerrilleros presos y como control territorial, según la JEP, creada por el acuerdo de paz de 2016.
El CCC llegó a tener 1.180 miembros, pero fue la estructura regional más pequeña de las FARC y realizó, proporcionalmente, el menor caso de secuestros.
De las 5.219 víctimas de secuestros registradas, 111 corresponden a esta estructura, es decir, el 2 %, pero la JEP considera que el CCC «jugó un papel importante en la manera en que la extinta guerrilla adoptó la política de financiarse a través de los secuestros».