Cilia Flores acudirá este 7 de octubre ante el juez Alvin Hellerstein en Nueva York para pedir arresto domiciliario por fallas cardíacas.Bajo la máxima expectación jurídica que rodea el enjuiciamiento de la antigua cúpula gubernamental venezolana en los tribunales estadounidenses y frente a los reclamos humanitarios expuestos por su equipo de defensores, Cilia Flores, esposa del exmandatario venezolano Nicolás Maduro, comparecerá este jueves 8 de octubre de 2026 ante el magistrado Alvin Hellerstein en el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York.
Su cuerpo de abogados solicitará formalmente la concesión de una fianza y el traslado inmediato hacia un régimen de arresto domiciliario, alegando un severo y progresivo quebranto en su salud cardiovascular. La procesada, de 69 años de edad, permanece recluida en las celdas del Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Brooklyn desde que fuerzas especiales norteamericanas ejecutaron su aprehensión y posterior traslado junto a Maduro el pasado 3 de enero.
Crisis coronaria en Brooklyn y la negativa al cateterismo en prisión
Los informes periciales consignados por la defensa técnica describen un cuadro clínico sumamente complejo dentro del recinto penitenciario.
Los litigantes aseguran que el estado físico de Flores decayó notablemente a lo largo de su encierro, conviviendo en una unidad colectiva junto a más de 40 internas.
La defensa sostiene que dicho hacinamiento constituye un entorno totalmente perjudicial para cualquier tratamiento o recuperación médica.
En tal sentido, los abogados enumeraron los padecimientos que aquejan a la imputada:
- La acusada experimentó episodios agudos de taquicardia ventricular y severa opresión en el pecho.
- El informe médico constató la pérdida involuntaria de más de diez kilos de peso corporal.
- Flores perdió dos piezas dentales durante los meses de reclusión carcelaria.
- La administración del penal suspendió el tratamiento inyectable periódico que controlaba un prolapso preexistente en la válvula mitral.
A este respecto, el personal sanitario de la prisión recomendó practicarle un cateterismo cardíaco invasivo a la brevedad posible.
Asimismo, Flores prefirió aplazar dicha intervención médica hasta obtener garantías formales para cumplir el posoperatorio fuera de los muros de la cárcel.
Aunado a esto, los defensores insisten en que mantenerla bajo el régimen carcelario ordinario pone en riesgo inminente su propia vida.
La réplica de los fiscales y la propuesta de custodia con brazalete GPS
Oposición tajante del Departamento de Justicia
Por otra parte, los representantes del Ministerio Público estadounidense manifestaron una negativa rotunda frente a cualquier beneficio de excarcelación.
Los fiscales federales sostienen con firmeza que Flores provocó deliberadamente una dificultad médica al rehusarse a los exámenes clínicos prescritos.
La Fiscalía argumenta que la acusada exhibe un peligro de fuga sumamente extremo debido a su red de contactos internacionales, su carencia absoluta de arraigo o estatus legal en los Estados Unidos y su presunto acceso a cuantiosos capitales monetarios.
En consecuencia, los fiscales advirtieron al juez que liberar a la ex primera dama entrañaría una amenaza directa para la seguridad pública, ante el riesgo evidente de que intente contactar a sus colaboradores en Caracas o amedrentar a testigos fundamentales del proceso penal.
De igual manera, la acusación formal vincula a Flores con delitos de conspiración para importar cocaína y cargos conexos por posesión de armamento, mientras que Maduro encara conjuntamente una imputación por conspiración de narcoterrorismo.
La fianza alternativa que pagaría el Estado venezolano
Por añadidura, el equipo legal rebatió frontalmente la hipótesis fiscal sobre la supuesta fortuna personal de su clienta:
Los abogados aseguraron que Flores carece por completo de fondos propios para financiar un escape:
Para neutralizar los temores de fuga, la defensa presentó un riguroso esquema de confinamiento en una vivienda de Nueva York cuya ubicación exacta reservaron bajo secreto de sumario.
Por otro lado, la propuesta contempla contratar una empresa de seguridad privada con recursos suministrados directamente por el Estado venezolano, instalar un brazalete electrónico con rastreo GPS ininterrumpido, intervenir sus comunicaciones telefónicas y restringir totalmente las visitas personales.
De modo que la vista judicial de este jueves resolverá de forma exclusiva si Flores permanece en el penal de Brooklyn o espera el debate de fondo bajo reclusión domiciliaria, en tanto que el tribunal fijó para noviembre la audiencia sobre inmunidad soberana y programó el juicio definitivo para junio de 2027.
Con información de EFE
