Cientos de yihadistas asaltan e incendian una base militar en el noreste de Nigeria dejando una veintena de bajas y saqueando todo el parque de armas en la cuenca del lago Chad. Cientos de combatientes del Estado Islámico en la Provincia de África Occidental (ISWAP) asaltaron e incendiaron la base militar de Mairari, en el estado de Borno, provocando la muerte de al menos 15 soldados del Ejército y cinco milicianos aliados este jueves 15 de octubre de 2026.
Mandos castrenses y dirigentes de las fuerzas civiles conjuntas confirmaron a la agencia EFE que los terroristas irrumpieron a altas horas de la noche del martes en la cuenca del lago Chad, prolongando los enfrentamientos armados hasta las 02:00 de la madrugada del miércoles para apoderarse de todo el armamento del recinto.
Saqueo del arsenal en Mairari y repliegue táctico al bosque
Portavoces militares y líderes comunitarios revelaron los pormenores de la cruenta incursión armada en la región nororiental:
- El líder de la Fuerza de Tarea Conjunta Civil (CJTF), Mohammad Goni, lamentó las bajas sufridas: «mataron a 15 soldados y cinco de nuestros hombres. Algunos de nuestros hombres aún no han sido localizados».
- Los atacantes desataron un intenso tiroteo contra el campamento de Mairari que obligó a las tropas a responder el fuego durante horas.
- Los yihadistas prendieron fuego a las instalaciones militares y sustrajeron la totalidad de los pertrechos y fusiles almacenados en el parque de armas.
- Una fuente castrense destacó que las tropas gubernamentales abatieron a numerosos asaltantes durante el cruce de disparos antes de sucumbir ante el número de atacantes.
- Un coronel del destacamento confirmó que varios uniformados ejecutaron una «retirada táctica al bosque cercano a la base» mientras los rescatistas buscan todavía a otros soldados extraviados.
En tal sentido, los mandos del Ejército nigeriano desplegaron helicópteros de reconocimiento sobre la franja del lago Chad para ubicar a los efectivos dispersos.
A este respecto, diversos analistas de seguridad africana sostienen que el robo de arsenales completos abastece las operaciones logísticas de los grupos rebeldes en la frontera con Níger y Camerún.
Aunado a esto, las autoridades sanitarias de Maiduguri acondicionan salas de traumatología para recibir a los soldados heridos que rescataron durante la mañana.
Asimismo, los destacamentos vecinos refuerzan sus perímetros defensivos con trincheras y nidos de ametralladoras ante la amenaza de incursiones sorpresa coordinadas.
El azote de Boko Haram, Lakurawa y la cooperación con Estados Unidos
Diecisiete años de devastación y desplazamientos masivos
Por otra parte, la cruenta arremetida en Borno se inscribe en una prolongada crisis humanitaria que desangra al país más poblado de África.
El noreste de Nigeria encara la violencia sistemática de Boko Haram desde 2009, conflicto que empeoró de forma drástica en 2016 con la fractura interna que originó al ISWAP.
Ambos conglomerados terroristas acumulan más de 35.000 asesinatos documentados y provocan el desplazamiento forzoso de 2,7 millones de personas hacia campos de refugiados en Chad, Níger y Camerún.
Dichas facciones armadas pretenden derrocar a las autoridades institucionales para instaurar por la fuerza un Estado teocrático islámico en una nación con marcadas divisiones confesionales.
En el extremo noroeste, la agrupación insurgente Lakurawa, vinculada a la filial de Estado Islámico en el Sahel (ISSP), siembra zozobra constante mediante asaltos en los estados de Kebbi y Sokoto.
En consecuencia, el Estado Mayor Conjunto redistribuye brigadas acorazadas para contener la presión simultánea que imponen las guerrillas en ambos costados del país.
De igual manera, los organismos internacionales de ayuda humanitaria alertan sobre la hambruna generalizada que amenaza a las comunidades rurales aisladas por las barricadas insurgentes.
Golpes del AFRICOM y la ofensiva aérea aliada
Por añadidura, la escalada bélica desata una respuesta coordinada entre Abuja y las potencias extranjeras.
Las fuerzas armadas nigerianas intensificaron sus operaciones de interdicción luego de ejecutar bombardeos aéreos conjuntos con tropas de Estados Unidos a finales de diciembre de 2025.
El Comando de Estados Unidos para África (AFRICOM) documentó el pasado 10 de junio la eliminación de más de 200 combatientes extremistas en maniobras coordinadas en el noroeste.
Dichos bombardeos de precisión abatieron a figuras de primer orden jerárquico como Abu-Bilal Al-Minuki, señalado como el segundo al mando de la estructura global del Estado Islámico.
Por otro lado, los líderes comunitarios de Borno reclaman una dotación tecnológica urgente que incluya radares y drones de vigilancia continua para evitar nuevas masacres en los destacamentos del norte.
De modo que los 20 defensores caídos, el cuartel incendiado de Mairari, la búsqueda en la espesura del bosque y el saqueo masivo de armamento delinean una trágica jornada bélica en Nigeria.
Con información de EFE
