Valencia, 27 de mayo de 2026-. China fabricó dispositivo para traducir a perros y gatos. Traducción de emociones animales. Una startup china presentó un dispositivo que promete interpretar ladridos y maullidos mediante inteligencia artificial. El sistema ha generado interés global y también escepticismo entre expertos.
China fabricó dispositivo para traducir a perros y gatos
La empresa Meng Xiaoyi, con sede en Hangzhou, desarrolló el dispositivo llamado PettiChat. Su precio de lanzamiento es de 149,99 dólares, equivalente a unos 799 yuanes en China.
El aparato pesa apenas 27 gramos y se coloca en el collar de perros o gatos. Funciona con inteligencia artificial generativa y el modelo Qwen de Alibaba Cloud.
Según la empresa, el dispositivo no solo registra sonidos. También utiliza acelerómetros y sensores de movimiento para analizar el comportamiento del animal en tiempo real.
La traducción de emociones animales se basa en la combinación de audio, movimiento y una base de datos con millones de muestras.
El sistema asegura identificar más de 20 estados emocionales. Entre ellos se incluyen hambre, deseo de juego o necesidad de aislamiento.
La empresa afirma que el análisis puede realizarse en aproximadamente 1,2 segundos.
Comunicación bidireccional y seguimiento
El dispositivo también incluye un pequeño altavoz integrado. A través de una aplicación móvil, los dueños pueden enviar mensajes a sus mascotas.
Esos mensajes se transforman en sonidos diseñados para ser más comprensibles para los animales. Además, el sistema incorpora GPS para rastreo.
La traducción de emociones animales se presenta así como una herramienta de interacción entre humanos y mascotas.
El producto ha superado las 10.000 preventas antes de su lanzamiento oficial, según la compañía.
Debate científico y dudas
Pese al interés comercial, especialistas expresan dudas sobre su precisión. La empresa afirma una efectividad cercana al 95 por ciento, pero sin estudios independientes publicados.
No existen revisiones científicas ni datos abiertos que respalden esas cifras. Esto ha generado escepticismo en la comunidad académica.
Veterinarios señalan que la inteligencia artificial puede identificar estados generales como estrés o calma. Sin embargo, advierten que traducirlos en frases humanas no está demostrado.
