Chile y Venezuela reabren oficialmente sus consulados tras dos años de ruptura diplomática en un pacto clave para destrabar miles de expulsiones migratorias. Los gobiernos de Chile y Venezuela formalizaron este jueves el restablecimiento de sus relaciones consulares, dando un paso firme hacia la normalización progresiva de sus nexos bilaterales tras la ruptura diplomática ocurrida en 2024. Ciertamente, aquel distanciamiento se produjo luego de que la administración del expresidente chileno Gabriel Boric cuestionara la transparencia del proceso electoral venezolano.
Intercambio de notas en Caracas, servicios consulares y contexto político
Al respecto, la firma del acuerdo se concretó durante un encuentro en Caracas entre el director general de Asuntos Consulares de Chile, Hernán Núñez, y el viceministro venezolano para América Latina, Mauricio Rodríguez. Por consiguiente, el reasentamiento de las misiones consulares permitirá reactivar la atención institucional a la comunidad migrante de ambos países. Sin embargo, la reanudación del diálogo responde también a profundos intereses de política interna en la nación austral.
«Hoy se marca un hito en las relaciones entre Chile y Venezuela. Esto permitirá asegurar la protección y servicios para los ciudadanos de ambos países», valoró el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna.
Efectivamente, el restablecimiento de los canales oficiales resulta fundamental para el gobierno del presidente chileno, José Antonio Kast, quien requiere la cooperación de Caracas para materializar su plan de deportaciones aéreas. Por este motivo, la reactivación consular facilitará el procesamiento de las más de 75.000 órdenes de expulsión pendientes en Chile, de las cuales más de la mitad corresponden a ciudadanos venezolanos.
Antecedentes del quiebre diplomático y cifras de la migración bilateral
El cierre de misiones bajo el mandato de Nicolás Maduro
Por lo tanto, la reapertura de las sedes consulares busca revertir la parálisis institucional generada cuando el expresidente Nicolás Maduro ordenó el retiro total de la delegación diplomática venezolana y la salida del personal chileno de Caracas. Por esa razón, durante casi dos años los mecanismos de cooperación en seguridad y los trámites de identidad permanecieron completamente bloqueados.
Impacto en la población residente en ambos países
Por otra parte, las estadísticas oficiales señalan que en territorio chileno residen actualmente más de 700.000 venezolanos, mientras que en suelo venezolano permanecen cerca de 25.000 ciudadanos chilenos. Ciertamente, ambos colectivos resultaron ser los principales afectados por la interrupción de las funciones consulares desde 2024. No obstante, las autoridades confían en que la normalización de las sedes permita agilizar los requerimientos civiles de forma inmediata.
Con información de EFE
