Chevron ubica a Venezuela en la cúspide de sus inversiones y proyecta destinar 7.000 millones de dólares para duplicar su extracción de crudo. La directora financiera de la corporación estadounidense Chevron, Eimear Bonner, afirmó este sábado 26 de septiembre de 2026 que Venezuela escaló hasta situarse en el «tope de las oportunidades de inversión» dentro del catálogo global de la compañía.
La alta ejecutiva explicó que la petrolera norteamericana adoptó esta decisión estratégica tras alcanzar acuerdos contractuales ventajosos y obtener acceso a nuevas áreas para expandir sus operaciones operativas en suelo nacional. De este modo, la empresa proyecta una expansión acelerada apalancada en condiciones de rentabilidad superiores a las de otros destinos internacionales.
Factores clave y activos estratégicos en el territorio nacional
Durante una conversación concedida a la revista Fortune, la vocera detalló las razones técnicas que fundamentan la confianza financiera de la firma en el crudo venezolano.
Bonner estructuró el atractivo de la nación sobre tres pilares fundamentales que garantizan un negocio sostenible:
La presencia de reservas cuantiosas que viabilizan el crecimiento productivo a largo plazo, costos de extracción sumamente bajos y retornos financieros altamente competitivos respecto a otras regiones.
En tal sentido, la funcionaria remarcó la transformación que experimentó la filial tras la firma de los recientes convenios comerciales:
«Cuando obtuvimos estos nuevos términos y bloques adicionales, las perspectivas para Venezuela comenzaron a competir con todo lo demás que teníamos en el portafolio».
Asimismo, la directiva reconoció que estas ventajas reposicionaron al país en la escala corporativa, infundiendo certeza para elevar el flujo de caja:
«Subió al tope de las oportunidades que tenía la compañía».
Aunado a esto, un reporte del portal especializado Petroguía precisa que la multinacional gestiona actualmente tres empresas mixtas operativas:
Petropiar y Petroindependencia, radicadas en la Faja Petrolífera del Orinoco, junto con la empresa Petroboscán, asentada en el estado Zulia.
Plan de 7.000 millones de dólares y blindaje legal
Metas de bombeo y desbloqueo de reservas masivas
Por otra parte, la cúpula corporativa delineó una hoja de ruta agresiva para multiplicar sus volúmenes durante el próximo lustro:
La empresa fijó la meta concreta de duplicar sus cifras de extracción durante los siguientes cinco años mediante un compromiso presupuestario bruto de unos 7.000 millones de dólares.
En consecuencia, Bonner reveló que este desembolso financiero permitirá desbloquear, a escala bruta, aproximadamente 9.000 millones de barriles de reservas comerciales en el mismo periodo.
La directora financiera enfatizó la magnitud del horizonte productivo con una frase categórica sobre las oportunidades en el terreno:
«Eso es apenas el comienzo en Venezuela, porque hay mucho más que podría desarrollarse a partir de ahí».
Costos reducidos y recurso al arbitraje internacional
Por añadidura, la compañía estadounidense ratificó los números que había adelantado formalmente a principios de mes:
Chevron anunció el pasado 2 de septiembre que el nuevo marco legal, comercial y fiscal, sumado a la superficie otorgada en el Orinoco, apuntala una producción cercana a 600.000 barriles por día hacia 2031.
De igual manera, la directiva calcula costos totales extraordinariamente competitivos, estimando cifras inferiores a los 20 dólares por cada barril extraído.
Por otro lado, Bonner recordó durante una conferencia con inversionistas de la entidad bancaria Barclays, celebrada el 8 de septiembre, que el paquete de acuerdos garantiza el derecho de acudir a tribunales de arbitraje internacional en caso de controversias jurídicas.
Con información de Banca y Negocios
