Valencia, 17 de junio de 2026-. Cecodap advierte sobre el aumento del trabajado callejero de menores. Un elevado número de niños y adolescentes se ven obligados a ocupar los espacios públicos del país diariamente.
El motivo principal de esta situación es la necesidad de generar ingresos que contribuyan al sustento de sus hogares. Debido a la coyuntura económica, estos menores asumen responsabilidades financieras que recaen de forma prematura sobre ellos.
El fundador de Cecodap, Fernando Pereira, indicó que actualmente el Estado no cuenta con registros estadísticos oficiales y actualizados. Por esta razón, las instituciones independientes deben recurrir a proyecciones alternativas para medir la gravedad del problema.
Cecodap advierte sobre el aumento del trabajado callejero de menores
A pesar de la falta de datos centralizados, existen estudios de referencia importantes sobre los jóvenes en las calles de Venezuela. Pereira aclaró que, según la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida, se contabilizan al menos 1.2 millones de menores.
La legislación nacional contempla mecanismos de protección a través de la Ley Orgánica para la Protección de Niños, Niñas y Adolescentes. Sin embargo, el porcentaje de menores registrados formalmente ante el Ministerio de Trabajo es sumamente mínimo en la actualidad.
«No tenemos datos de población trabajadora registrada en los mecanismos protegidos que prevé la ley», puntualizó el especialista.
La gran mayoría de estos muchachos se desempeña en la economía informal, quedando totalmente desprovistos de seguridad social. Solo un grupo muy reducido accede a pasantías laborales debidamente supervisadas en empresas o comercios organizados.
Causas principales de la actividad informal
Durante una entrevista en el programa radial A Tiempo, el defensor de derechos humanos analizó las causas de este fenómeno. El déficit en el presupuesto familiar y la crisis en el sistema educativo son los dos factores más influyentes.
La necesidad de comprar alimentos empuja a los adolescentes a buscar cualquier mecanismo de sobrevivencia en su entorno inmediato. El núcleo familiar depende, en muchos casos, del dinero que estos muchachos logran recaudar al final de la jornada.
Por otra parte, las deficiencias en las escuelas públicas agravan la presencia de los jóvenes en las calles de Venezuela. Los centros educativos ya no cumplen a cabalidad su función como espacios de contención social y desarrollo pedagógico.
Diferencias laborales en el interior del país
La dinámica del trabajo infantil varía significativamente dependiendo de la región geográfica del territorio nacional donde se observe. En las principales ciudades del país, los menores de edad suelen dedicarse al comercio informal y los servicios.
En contraste, en el interior de la nación, los jóvenes se integran rápidamente a las pesadas labores del campo. Las actividades más comunes en las zonas rurales incluyen la agricultura tradicional, la siembra y la explotación minera.
Con información de Unión Radio.
