Valencia, 8 de enero de 2025-. Casa Blanca convoca petroleras para analizar el escenario energético en Venezuela. La Casa Blanca convocó este viernes a las principales petroleras internacionales para abordar la situación del sector energético en Venezuela. Entre las empresas invitadas se encuentra la española Repsol, una de las compañías con mayor presencia histórica en el país.
La reunión se realizará en Washington y contará con representantes de grandes firmas del sector. El encuentro ocurre una semana después de la intervención de Estados Unidos en Venezuela y la detención del presidente Nicolás Maduro.
Según fuentes del sector, el objetivo es evaluar el impacto de las decisiones recientes sobre la producción, las inversiones y el suministro energético. También se analizarán posibles escenarios a corto y mediano plazo.
Casa Blanca convoca petroleras para analizar el escenario energético en Venezuela
Repsol mantiene una relación estratégica con Venezuela desde hace más de tres décadas. La compañía opera en asociación con la estatal PDVSA y conserva derechos sobre amplias áreas petroleras.
Actualmente, Repsol tiene desarrollados 280 kilómetros cuadrados brutos de superficie petrolera. Estas áreas se encuentran compartidas con PDVSA bajo esquemas de empresas mixtas.
Sin embargo, la empresa española mantiene pendientes de desarrollo otros 1.907 kilómetros cuadrados brutos. Estas zonas representan una parte significativa de su potencial de crecimiento en el país.
En 2024, la producción neta de Repsol en Venezuela alcanzó los 24 millones de barriles equivalentes de petróleo. La mayor parte de esa producción correspondió a gas natural.
Ese gas se destina exclusivamente al mercado interno venezolano. Su principal uso es el abastecimiento de plantas de generación eléctrica en distintas regiones del país.
Restricciones y nuevo escenario
El Gobierno estadounidense revocó en mayo los permisos que permitían a varias petroleras exportar crudo venezolano. Entre las empresas afectadas estuvieron Repsol, la italiana Eni y la estadounidense Global Oil Terminals.
Estas compañías operaban en Venezuela junto a la estadounidense Chevron. La decisión marcó un giro en la política energética de Washington hacia el país sudamericano.
Repsol produce actualmente unos 39.000 barriles diarios en Venezuela. La mayor parte de esa producción se concentra en el proyecto Petroquiriquire.
En este proyecto, PDVSA posee el 60 % de la propiedad, mientras que Repsol controla el 40 % restante. La operación es una de las más relevantes para la empresa española en América Latina.
La frase Casa Blanca convoca petroleras refleja la importancia del momento actual para el sector. Las decisiones que surjan de este encuentro podrían definir el futuro de las operaciones energéticas en Venezuela.
Por ahora, las autoridades estadounidenses no han detallado si habrá cambios inmediatos en las restricciones vigentes. Las empresas esperan claridad sobre el marco operativo y las condiciones para retomar o ampliar actividades.
