Casa Blanca califica muerte en Minnesota como tragedia. La Casa Blanca calificó este lunes como una tragedia la muerte de un manifestante a manos de agentes de inmigración en Minnesota.
Al mismo tiempo, responsabilizó a las autoridades locales del Partido Demócrata por los hechos ocurridos.
Así lo indicó la portavoz Karoline Leavitt durante una rueda de prensa.
Leavitt afirmó que el presidente Donald Trump «no quiere que ningún estadounidense pierda la vida en las calles ni en las comunidades de todo el país».
Agregó que todas las vidas son igual de valiosas y criticó que los medios de comunicación prestan más atención a este caso que al de víctimas de migrantes irregulares.
El tiroteo del sábado «sigue bajo investigación activa» por parte del FBI, recordó la portavoz.
Casa Blanca califica muerte en Minnesota como tragedia
La Casa Blanca apuntó a los líderes demócratas de Minnesota, a quienes acusa de haber generado una resistencia deliberada y hostil durante semanas.
Leavitt afirmó que estos dirigentes difunden «mentiras sobre los agentes federales del orden público que arriesgan sus vidas a diario».
Trump sostuvo que los agentes buscan detener a «delincuentes indocumentados» y calificó las protestas como consecuencia de la acción de los demócratas.
El mandatario conversó este lunes con el gobernador demócrata de Minnesota, Tim Walz, en una llamada que calificó de positiva.
Además, anunció el envío de Tom Homan, su ‘zar’ de la frontera, para supervisar el operativo en la ciudad.
No obstante, Leavitt aseguró que Trump mantiene su confianza en la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, y en el líder de la Patrulla Fronteriza, Gregory Bovino.
Hechos y contexto
Alex Pretti, un enfermero estadounidense de 37 años, fue asesinado a disparos por agentes federales de inmigración durante las protestas en Minneapolis.
Se trata de la segunda muerte en las manifestaciones, luego del asesinato de Renée Gold el 7 de enero, también a manos de un agente migratorio.
Las manifestaciones surgieron en respuesta a las redadas de inmigración en la ciudad.
Las autoridades locales y los manifestantes piden a la Administración de Trump que retire a las tropas y ponga fin a las redadas.
Por su parte, el presidente acusa a los dirigentes de usar las protestas para desviar la atención de un supuesto fraude masivo en programas sociales.
La situación mantiene en tensión la relación entre autoridades federales y locales en Minnesota.
