Carmen Navas, símbolo de la resistencia de las madres venezolanas, fallece sin ver justicia para su hijo Víctor Hugo Quero. A las 7:00 pm de este domingo, Carmen Teresa Navas, de 82 años, falleció en Venezuela. Su muerte, confirmada por periodistas como Maryorin Méndez y Rafael Hernández Marcano, cierra un doloroso capítulo de búsqueda incansable y deja en evidencia la crueldad de un sistema que, según denuncias, no solo arrebata vidas, sino que también destroza a quienes exigen respuestas.
Carmen Navas, símbolo de la resistencia de las madres venezolanas, fallece sin ver justicia para su hijo Víctor Hugo Quero
Navas se convirtió en emblema de las madres de presos políticos. Durante más de 16 meses buscó a su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, comerciante de 51 años detenido el 1 de enero de 2025 cerca de Plaza Venezuela, en Caracas. Acusado de cargos como terrorismo, traición a la patria y conspiración, Quero fue víctima de desaparición forzada y posterior muerte sin decirle nada a su familia.
Su madre recorrió cárceles, hospitales y oficinas gubernamentales sin obtener información oficial.
De acuerdo con el Ejecutivo, meses después de búsqueda y quienes también le habían dado esperanzas, en julio de 2025, Víctor falleció en el Hospital Militar Dr. Carlos Arvelo bajo custodia del Estado, según el Ministerio de Servicios Penitenciarios, por “insuficiencia respiratoria aguda secundaria a tromboembolismo pulmonar”.
Las autoridades tardaron casi diez meses en notificarlo. Cuando Carmen llegó a la tumba, solo encontró un papel con el nombre de su hijo. No había lápida. La familia exigió exhumación para esclarecer las circunstancias reales de la muerte, ante inconsistencias en las fechas y versiones oficiales.
Organizaciones de derechos humanos, la Conferencia Episcopal Venezolana y opositores han calificado el caso como una grave violación. “El dolor de una madre no lo supera nadie”, había declarado Navas tras confirmar la identidad de su hijo. Su lucha inspiró homenajes y marchas, convirtiéndose en símbolo de la represión en Venezuela.
Carmen Navas murió apenas días después de enterrar definitivamente a su hijo y sin que se haya esclarecido plenamente su caso. Su partida, como la de otras madres que fallecieron esperando, alimenta el clamor internacional por verdad y justicia en un país donde la impunidad parece ser la norma.

