Un balance de cuatro centros hospitalarios con afectaciones físicas en la capital de la República fue confirmado de manera oficial este sábado 4 de julio por las autoridades sanitarias. Al menos dos de estas infraestructuras se encuentran inhabilitadas temporalmente para la recepción habitual de pacientes, de acuerdo con las declaraciones recientes ofrecidas por Isabel Iturria, vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud.
Además, ante el riesgo latente de nuevas réplicas, los comités de emergencia ejecutaron desvíos masivos de pacientes civiles hacia otros centros asistenciales metropolitanos que cuentan con estructuras estables. Por lo tanto, el plan de contingencia estatal busca reconfigurar los flujos de atención crítica para evitar el colapso definitivo en la red hospitalaria de Caracas.
Clausura preventiva y código rojo en Cotiza y Coche
Asimismo, la alta funcionaria gubernamental anunció que cuadrillas especializadas de ingenieros civiles y bomberos revisan minuciosamente cada ala médica para certificar la estabilidad de los inmuebles. Bajo esta premisa de seguridad, el hospital Francisco Antonio Rísquez, ubicado en el sector de Cotiza, y el Hospital Periférico de Coche cerraron sus puertas de forma preventiva.
Efectivamente, los peritajes de la primera edificación arrojaron fallas severas en paredes y suelos, mientras que la planta física de Coche sigue bajo inspección continua de los técnicos. En consecuencia, ambas estructuras recibieron la clasificación técnica de «etiqueta roja», una categoría del sistema de semáforo pos-sismo que denota inestabilidad estructural grave. Para subsanar la contingencia inmediata en el sur de la urbe, se activaron las siguientes medidas logísticas:
- Instalación de un hospital de campaña donado por la República de la India en las adyacencias del Periférico de Coche.
- Despliegue de expertos en patología de materiales en la Maternidad Concepción Palacios.
- Remisión inmediata de las pacientes obstétricas de la maternidad hacia el Hospital Universitario de Caracas y el Materno Infantil de El Valle.
Suspensión de hospitalizaciones en el J.M. de los Ríos
Por otra parte, la emergencia modificó radicalmente la rutina interna del Hospital de Niños J.M. de los Ríos, situado en la parroquia San Bernardino. El doctor Huniades Urbina, médico pediatra y presidente de la Academia Nacional de Medicina, detalló en entrevista telefónica con el medio Efecto Cocuyo que el recinto infantil no será clausurado de forma definitiva, precisando que las áreas operativas actuales se restringen a urgencias, medicina crítica o terapia intensiva, unidad de diálisis y ciertos sectores de oncología.
Por eso, la dirección médica coordinó la evacuación preventiva de un aproximado de 40 pacientes infantiles que se encontraban en los niveles superiores de hospitalización, remitiéndolos directamente hacia el Hospital Cardiológico Infantil Latinoamericano y el hospital Dr. Domingo Luciani de El Llanito. Urbina mantuvo las comillas para explicar el estatus interno comunicado por la gerencia del hospital:
“El Hospital de Niños no será inhabilitado. Según me informó la directora, tuvo en los pisos de hospitalización caída de mampostería y detalles de esa naturaleza. Lo que se hizo es que el segundo día se evacuaron los pacientes que no podían subir a hospitalización que eran alrededor de 40”.
Por su parte, la vicepresidenta Iturria refrendó el diagnóstico sobre el centro pediátrico de la Avenida Vollmer en una intervención televisiva: “El Hospital J.M de Los Ríos sufrió afectación de eso que llamamos cielorrasos y mamposterías, pero que al final inhabilita algunas áreas hasta que se reparan, aún cuando su estructura como tal de columnas, vigas, nodos, están perfectamente bien habilitada”.
Reactivación de diálisis y solicitudes de insumos médicos
Por añadidura, las agrupaciones civiles de apoyo social monitorean el bienestar de los menores de edad internados en las áreas habilitadas. Katherine Martínez, directora de la organización no gubernamental Prepara Familia, explicó que la unidad de nefrología y diálisis abrió sus puertas de emergencia el viernes y proyecta normalizar por completo sus turnos de tratamiento a partir del próximo lunes. Sin embargo, la activista alertó que el hospital infantil mantiene requerimientos urgentes de material médico-quirúrgico y fármacos esenciales para paliar los estragos del sismo del 24 de junio.
Finalmente, la ONG inició campañas de recolección de donaciones para brindar soporte logístico y nutricional a los núcleos familiares de los pacientes. En resumen, las autoridades civiles aún no determinan el tiempo exacto que requerirán las obras de restauración en los edificios con código rojo. En conclusión, el reacondicionamiento de los laboratorios y salas de operaciones dañadas constituye una tarea prioritaria para salvaguardar la operatividad de la red hospitalaria de Caracas.
Con información de Efecto Cocuyo
