La economía venezolana sigue en crisis pese a promesas de prosperidad de EE.UU. La administración de Donald Trump prometió prosperidad económica a los venezolanos tras destituir a Nicolás Maduro, pero la situación empeora dos meses después.
La producción petrolera cayó 21%, hasta 780.000 barriles diarios en enero, y las exportaciones se desplomaron, limitando el flujo de dólares, esenciales para los ciudadanos. Mientras, las subastas de divisas implementadas por la administración interina han sido criticadas por su lentitud y falta de transparencia.
Estos factores han acelerado la inflación anual hasta cerca del 600% en febrero, desde el 475% de diciembre, afectando sobre todo a quienes perciben salarios bajos y estancados. Phil Gunson, analista del International Crisis Group en Caracas, afirmó que “no hay avances tangibles para los venezolanos de a pie”.
La economía venezolana sigue en crisis pese a promesas de prosperidad de EE.UU.
Según una encuesta de Meganálisis, el 80% de los residentes considera que su situación económica no ha mejorado en lo que va de 2026. Solo el 7% ha notado algún beneficio concreto, mientras la mayoría mantiene la esperanza de mejoras en los próximos seis meses.
Algunos analistas ven un posible repunte. Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, señaló que los ingresos petroleros podrían duplicarse en la segunda mitad del año, impulsando un aumento del 17% en la demanda de consumo. “La mejora está ocurriendo primero en la mente de la gente y después en su bolsillo”, dijo.
El gobierno interino de Delcy Rodríguez ha reformado la ley de hidrocarburos y creado normas para reactivar el sector minero, buscando atraer inversión privada. Sin embargo, el salario mínimo oficial se mantiene en 130 bolívares, equivalentes a apenas US$0,30 al tipo de cambio oficial, mientras que el costo mensual de la canasta básica para una familia de cinco miembros alcanza los US$677, según Cendas.
La escasez de dólares también distorsiona el sistema de cambio oficial. Muchos recurren al mercado paralelo, donde el precio supera al oficial, afectando los márgenes de las empresas y manteniendo la inflación elevada. Alejandro Grisanti, director de Ecoanalítica, advirtió que “Venezuela avanza más rápido en lo político que en lo económico”.
Protestas laborales aumentaron 53% en enero, con trabajadores y jubilados exigiendo salarios dignos. Los venezolanos esperan cambios, pero la recuperación aún no se refleja en sus bolsillos, mientras la incertidumbre sobre el mercado de divisas y la inflación persiste.
Con información de Alberto News
