Valencia, 7 de septiembre de 2026-. La informalidad laboral alcanza al 55 % de los trabajadores en América Latina, según un reporte del Banco Mundial.
La cifra se ha mantenido elevada durante casi dos décadas y representa uno de los principales desafíos regionales.
El organismo publicó el informe «Racionalizar la Informalidad: Protección Social, Calidad de Empleo y Crecimiento».
El documento analiza las decisiones de los trabajadores y las dificultades que enfrentan las empresas para crecer.
Banco Mundial alertó que la informalidad laboral alcanza al 55 % de los trabajadores en América Latina
El Banco Mundial señala que la informalidad laboral no representa un grupo uniforme de trabajadores.
Las personas toman decisiones sobre su empleo según sus capacidades, preferencias y circunstancias particulares.
Por ello, comprender esas diferencias resulta necesario para diseñar políticas que amplíen las oportunidades laborales.
El organismo diferencia, entre otros grupos, a los asalariados informales y los trabajadores por cuenta propia.
Los asalariados informales suelen ser jóvenes en procesos de transición o personas con barreras específicas de acceso.
En cambio, algunos trabajadores independientes mantienen el autoempleo de forma prolongada y deliberada.
Estos trabajadores pueden valorar aspectos como la flexibilidad horaria, la autonomía y la independencia laboral.
El informe considera necesario tomar en cuenta estas diferencias al momento de diseñar políticas públicas.
Empresas y empleos de calidad
La actividad informal se concentra principalmente en micronegocios y empresas familiares con operaciones locales.
Según el documento, muchas de estas empresas no siguen una trayectoria orientada hacia un crecimiento corporativo elevado.
El reto consiste en fortalecer el tejido empresarial para facilitar la expansión de negocios con potencial productivo.
Esto permitiría generar más puestos de trabajo, aumentar las inversiones y crear valor de manera sostenible.
El Banco Mundial destaca que un sector privado dinámico resulta fundamental para impulsar empleos de calidad.
Las empresas deben contar con condiciones que favorezcan la inversión, la innovación y el crecimiento.
Este proceso permitiría ampliar las oportunidades laborales disponibles para millones de personas en la región.
Educación y protección social
El desarrollo de nuevas habilidades representa otro elemento fundamental para mejorar las oportunidades laborales.
Una mejor educación técnica puede facilitar el acceso de los trabajadores a empleos de mayor calidad.
Asimismo, la capacitación empresarial puede ayudar a los emprendedores a desarrollar proyectos más sólidos y competitivos.
Estas herramientas también pueden contribuir a que las empresas generen nuevos puestos de trabajo.
El informe plantea además modernizar los sistemas de protección social frente a los cambios económicos.
La propuesta busca priorizar las necesidades de las personas, independientemente de su situación contractual.
El Banco Mundial también destaca la importancia de contar con un entorno regulatorio predecible.
A esto se suma la necesidad de ampliar el acceso inclusivo al financiamiento para trabajadores y empresas.
Un desafío para la región
El organismo advierte que América Latina enfrenta además el reto de incorporar a millones de jóvenes al mercado laboral.
Por ello, considera necesario avanzar hacia políticas que combinen talento, empresas y protección social.
El objetivo es crear condiciones que permitan aumentar las oportunidades de empleo productivo y sostenible.
La informalidad laboral continúa siendo uno de los principales obstáculos para alcanzar ese propósito.
El Banco Mundial sostiene que las soluciones deben considerar las distintas realidades de los mercados laborales nacionales.
