Valencia, 23 de febrero de 2026-. Así afecta la ejecución del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación la política de la presidenta México. Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, murió tras un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. El anuncio oficial generó tensión en varias regiones donde opera el Cártel Jalisco Nueva Generación.
David Mora, analista sénior en México del International Crisis Group, se encontraba en Guadalajara cuando se confirmó la noticia. Según relató, la ciudad lucía paralizada pocas horas después.
“Calles vacías, negocios cerrados, nadie en la calle”, describió en entrevista con BBC Mundo. Añadió que esa reacción refleja el nivel de control territorial que pueden ejercer estas organizaciones.
La caída de El Mencho sacude México no solo por el operativo, sino por sus efectos inmediatos. En Jalisco se registraron bloqueos de carreteras y ataques a comercios. También hubo reportes de disturbios en otros estados con presencia del grupo.
Así afecta la ejecución del jefe del Cártel Jalisco Nueva Generación la política de la presidenta México
El operativo formó parte de una estrategia más confrontativa del gobierno federal. En el último año, las fuerzas armadas han intensificado acciones contra grupos criminales.
Mora considera que el anuncio juega en dos niveles. Por un lado, impacta la política de seguridad de la presidenta Claudia Sheinbaum. Por otro, influye en la relación bilateral con Estados Unidos.
Según el analista, existe presión desde la Casa Blanca para fortalecer la cooperación en seguridad. El gobierno mexicano ha reiterado que comparte inteligencia, pero mantiene el control de las acciones en su territorio.
La caída de El Mencho sacude México en un momento de ajustes en la estrategia federal. Sin embargo, Mora advierte que descabezar organizaciones no garantiza su desaparición.
Reacomodo interno y posible violencia
El Cártel Jalisco Nueva Generación era considerado el más poderoso en términos militares y territoriales. Tenía presencia en múltiples estados y operaba diversos mercados ilícitos.
Además del narcotráfico, mantenía redes de extorsión en sectores agrícolas y mineros. Esa diversificación fortaleció su estructura durante años.
No existe una sucesión clara dentro del grupo. Dos hijos de Oseguera están en cárceles de Estados Unidos. Otros lugartenientes han sido detenidos o asesinados.
Según Mora, la violencia inicial podría disminuir pronto. Sin embargo, en los próximos meses podría surgir una disputa interna por el control del negocio.
La caída de El Mencho sacude México también por la incertidumbre sobre el futuro del grupo. Históricamente, la fragmentación de grandes carteles ha derivado en nuevos ciclos de violencia.
El especialista subraya que desde 2006 se ha aplicado la estrategia de capturar o abatir líderes. Aun así, las organizaciones han logrado reorganizarse.
