Valencia, 24 de marzo de 2026-. Aseguran que los industriales buscan alternativas de financiación en criptomonedas. En los últimos años, el crédito bancario en Venezuela ha disminuido de forma significativa. Actualmente representa apenas 2,7 % del Producto Interno Bruto, muy por debajo del 13 % o 14 % registrado en otros países de la región.
Esta situación ha obligado a muchas industrias a buscar alternativas de financiamiento. Algunas recurren a la banca internacional, mientras que otras utilizan criptomonedas para sostener operaciones básicas.
Tito López, presidente de Conindustria, explicó que estas estrategias reflejan la resiliencia del sector. En el programa “Informe Fedecámaras”, señaló que “son estos métodos los que han permitido mantener operativas a muchas empresas”.
Sin embargo, advirtió que estas alternativas no son suficientes para impulsar la expansión productiva. La escasez de crédito industrial limita la capacidad de inversión y frena la modernización de plantas y equipos.
Aseguran que los industriales buscan alternativas de financiación en criptomonedas
López afirmó que el país necesita recuperar niveles de financiamiento similares a los de sus vecinos. “Hoy recibimos solo 3.400 millones de dólares en crédito; lo ideal sería estar alrededor de 16.000 millones”, indicó.
El dirigente gremial insistió en que la normalización del crédito es clave para reactivar la economía. También destacó que la industria nacional debe participar activamente en la recuperación del sector petrolero.
Según López, el proceso comenzará por el área petroquímica, pero se extenderá a otros sectores. Esto generará mayor demanda de personal y podría impulsar la industria metalmecánica y la construcción.
Perspectivas para la actividad industrial
La escasez de crédito industrial afecta directamente la capacidad de producción y la competitividad. Conindustria sostiene que, sin financiamiento adecuado, será difícil aprovechar oportunidades de crecimiento.
El gremio espera que se implementen medidas que permitan ampliar la cartera crediticia y mejorar las condiciones para la inversión privada.
