Valencia, 10 de febrero de 2026-. Analizan la importancia del gas en una recuperación económica más rápida en Venezuela. Con la modificación de la Ley de Hidrocarburos, el país busca diversificar su matriz energética. El gas, históricamente subestimado, ofrece retornos más rápidos y menores costos de desarrollo.
Cristina Tovar, presidenta de la Asociación Venezolana de Hidrocarburos (AVHI), explicó que las reservas probadas de gas están mayormente en tierra firme, evitando plataformas costeras costosas. “El gas no es un mero residuo, sino un recurso vital con vastas reservas terrestres”, afirmó.
Oswaldo Felizzola, del Centro Internacional de Energía y Ambiente, coincidió en que el gas puede generar divisas rápidamente y dinamizar la industria energética. Destacó que la exportación a países vecinos, como Colombia y Trinidad y Tobago, es factible con acuerdos políticos y comerciales.
Analizan la importancia del gas en una recuperación económica más rápida en Venezuela
La Ley de Hidrocarburos Gaseosos, vigente desde 1999, permite inversiones con flexibilidad operativa, contratos competitivos y regalías de 20%. No obstante, expertos sugieren ajustes para atraer capital extranjero.
Tovar indicó que las modificaciones deben incluir cambios en regalías y la posibilidad de exportar excedentes, facilitando la entrada de empresas internacionales. Además, la industria petroquímica derivada del gas podría abastecer fertilizantes, plásticos y otros productos, generando beneficios económicos adicionales.
Felizzola agregó que la prioridad histórica por el petróleo dejó al gas relegado, pero hoy se reconoce como un recurso rentable y estratégicamente relevante. Explicó que el país debe ajustar la normativa para permitir exportaciones directas y financiar inversiones sin depender de bancos o mercados de capitales.
Gas y transición energética
El gas natural es más limpio y eficiente que otros combustibles fósiles, con menores emisiones de CO₂, lo que lo convierte en un recurso clave para la transición energética global.
El impulso a proyectos gasíferos y la modernización del marco legal podrían posicionar a Venezuela como un proveedor competitivo en América Latina y el Caribe. La prioridad es maximizar reservas, garantizar seguridad jurídica y atraer inversión extranjera.
