Valencia, 17 de marzo de 2026-. Alertaron sobre una posible «asfixia silenciosa» del periodismo en Ecuador. El organismo internacional denunció en Quito una creciente opacidad y trabas sistemáticas para acceder a la información pública. Según RSF, el actual gobierno no garantiza las condiciones mínimas para el ejercicio libre de la profesión.
Artur Romeu, director para América Latina de RSF, expresó su profunda preocupación durante una rueda de prensa. Señaló que, aunque el escenario no es de cierre total, se están normalizando prácticas que restringen el espacio cívico. Para la organización, estos «pequeños episodios» son señales de un deterioro democrático que no debe pasar desapercibido.
Alertaron sobre una posible «asfixia silenciosa» del periodismo en Ecuador
La organización detalló diversos incidentes de agresiones contra reporteros durante la cobertura de recientes protestas indígenas. Estas manifestaciones surgieron en rechazo a la eliminación del subsidio al diésel en el país. Además, se han registrado episodios de presión jurídica contra medios de comunicación que resultan incómodos para las autoridades.
Un punto crítico mencionado fue un documento de las Fuerzas Armadas que circuló el pasado mes de febrero. En dicho texto se sugería clasificar a los comunicadores como «afines, neutrales o críticos» según su postura. Aunque la institución militar negó su vigencia, RSF considera que su mera existencia revela una intención de control oficial.
Por estas razones, alertan sobre asfixia al periodismo ecuatoriano debido al cerco que se cierra sobre los profesionales. La dificultad para contactar a funcionarios públicos es una queja recurrente entre los periodistas locales actualmente. Incluso las solicitudes amparadas en la ley de acceso a la información enfrentan retrasos o negativas injustificadas.
Violencia y desplazamiento de comunicadores
A la presión estatal se suma el avance del crimen organizado en diversas zonas estratégicas de Ecuador. Esta situación ha provocado un clima de autocensura en medios que temen represalias directas por sus investigaciones. Romeu lamentó que los periodistas se encuentren atrapados en un «fuego cruzado» de origen incierto y peligroso.
Las cifras presentadas por Reporteros Sin Fronteras son alarmantes para la región en el último periodo. Al menos seis periodistas fueron asesinados en el último año, cuatro de ellos presuntamente por su labor profesional. Asimismo, unos veinte comunicadores han tenido que abandonar sus ciudades o el país para buscar refugio ante amenazas constantes.
Cuando alertan sobre asfixia al periodismo ecuatoriano, los expertos recuerdan que la libertad de prensa mide la salud democrática. El organismo internacional instó al gobierno a adoptar una postura proactiva y no limitarse a negar la censura existente. Es urgente construir un entorno seguro donde informar no represente un riesgo mortal para los ciudadanos.
