Valencia, 23 de diciembre de 2025-. Agricultor murió por mordedura de serpiente en el estado Aragua. El hecho se registró en el sector La Esmeralda, una comunidad agrícola donde residentes realizan labores diarias en parcelas familiares.
La víctima fue identificada como Hernán Ruiz Escalante, de 53 años, agricultor y habitante del callejón El Limón.
Agricultor murió por mordedura de serpiente en el estado Aragua
De acuerdo con la información disponible, Ruiz Escalante se encontraba limpiando el terreno donde vivía cuando ocurrió el ataque.
El agricultor no advirtió la presencia del reptil, que se encontraba oculto entre la vegetación del área.
La serpiente, descrita como venenosa, lo mordió de forma repentina durante la jornada de trabajo.
Familiares encontraron al hombre en el terreno poco después del incidente, al notar su prolongada ausencia.
Al constatar que no presentaba signos vitales, notificaron a las autoridades competentes del estado Aragua.
Actuación de las autoridades
El cuerpo fue trasladado a la sede de medicina forense ubicada en Maracay para los procedimientos legales correspondientes.
Las autoridades iniciaron las averiguaciones para determinar las circunstancias exactas del suceso.
El caso fue reportado como una muerte accidental vinculada a fauna silvestre en áreas agrícolas.
Este tipo de incidentes suele registrarse en temporadas de lluvias, cuando las serpientes buscan refugio o alimento.
Agricultores y habitantes rurales mantienen contacto frecuente con estos animales durante labores de campo.
Recomendaciones ante mordeduras
Tras el hecho en Aragua, especialistas recuerdan la importancia de actuar con rapidez ante mordeduras de serpiente.
Si ocurre un ataque, es fundamental mantener la calma y alejarse del animal de inmediato.
Se recomienda buscar atención médica urgente y comunicarse con los servicios de emergencia.
Como primeros auxilios, se debe lavar la zona con agua y jabón suavemente.
También es importante retirar anillos, relojes u objetos ajustados cercanos a la mordedura.
La herida debe mantenerse inmovilizada y en una posición neutra, sin elevarla.
Nunca se debe succionar el veneno, cortar la piel o aplicar torniquetes.
Estas prácticas empeoran el cuadro y retrasan el tratamiento adecuado con suero antiofídico.
