AFP: Venezuela interviene el mercado cambiario para contener precios. Caras largas, pequeñas bolsas con lo esencial y el lamento constante de que «todo está caro» marcaron la jornada de compras en Venezuela, tras la primera intervención del gobierno en el mercado cambiario en meses. El objetivo es reducir la brecha con el dólar negro y contener los altos precios que afectan a la población.
La intervención inicial fue de 300 millones de dólares, provenientes de la venta de petróleo a precio de mercado por Estados Unidos, que asumió un rol protagónico en la comercialización de crudo tras deponer a Nicolás Maduro el 3 de enero. Solo la expectativa de esta inyección logró reducir la brecha cambiaria, que había alcanzado el 100% hace unos días.
AFP: Venezuela interviene el mercado cambiario para contener precios
Ajustes de precios y economía dolarizada
En Venezuela, muchos precios se fijan en dólares, aunque los consumidores pagan en bolívares, la débil moneda local, para aprovechar la diferencia con la tasa del mercado negro. Los comerciantes ajustaron los precios y advirtieron que la caída será progresiva, siempre atada al comportamiento del dólar a largo plazo.
«Nada ha cambiado, todo está igual. Vas a comprar y todo sigue igual», lamentó Dixory Seijas, vendedora informal de 40 años. «Compro solo lo más esencial porque la plata no alcanza», agregó. Por su parte, Rafael Labrador, abogado de 73 años, aseguró que «los precios entraron en un proceso de expansión terrible, sobre todo en los cárnicos».
Estrategia del gobierno para estabilizar el dólar
Venezuela despenalizó el uso del dólar y levantó controles para combatir la hiperinflación y la escasez entre 2017 y 2022. Desde entonces, el gobierno, bajo la conducción económica de la entonces vicepresidenta Delcy Rodríguez, comenzó a inyectar petrodólares recurrentemente para controlar el mercado.
Ahora, como presidenta, Rodríguez vuelve a recurrir al dólar. Al anunciar el ingreso de los primeros 300 millones, indicó que están destinados a «proteger a la población del impacto negativo de los vaivenes en el mercado cambiario». Analistas consideran que la inyección es un paso positivo, pero advierten que se necesitarán flujos constantes de divisas para estabilizar la economía.
Alejandro Grisanti, director de la consultora Ecoanalítica, afirmó que sin anuncios de un flujo sostenido de divisas y precios de mercado, el país «tendrá de nuevo una depreciación importante de la moneda». Además, señaló que el control del tipo de cambio no puede usarse como política antiinflacionaria, que debe lograrse a través de medidas fiscales.
Impacto en los venezolanos
El dólar paralelo llegó a superar los 900 bolívares tras el ataque estadounidense del 3 de enero. Luego de la primera venta coordinada con Estados Unidos, el tipo de cambio paralelo bajó a unos 460 bolívares por dólar.
Desde el poder, el jefe del Parlamento, Jorge Rodríguez, exigió a los comercios ajustar los precios. «Tienen que hacerlo, es su obligación, porque cuando el dólar baja, algunos no lo reflejan en los precios», aseguró.
La inflación y la depreciación de la moneda destruyeron el precario ingreso promedio de los venezolanos. El sueldo mínimo equivale a menos de un dólar, igual que la pensión, y el gobierno entrega bonos a discreción para complementar los ingresos. Organizaciones sindicales exigieron que los recursos petroleros se utilicen para mejorar salarios y pensiones. «Todos los meses el pensionado tiene que decidir de qué morirse, si de hambre o de enfermedad», denunció Josefina Guerra, dirigente sindical.
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