Telemndo – Valencia, 25 de julio de 2024-. A los 15 años, Nicolas Garratt ya pesaba 400 libras (181 kilogramos). Enfrentaba acoso en la escuela y dijo que se odiaba a sí mismo, y llegó a sentirse como un “bicho raro, un monstruo”. Era 2020 y el adolescente acogió con entusiasmo los aislamientos que se produjeron durante la pandemia de COVID-19.
“Estaba feliz. Me sentí aliviado cuando ocurrió el COVID porque ya no tenía que salir de la casa», afirmó a TODAY. Actualmente Garratt tiene 19 años.
“Tuvimos que ponernos en cuarentena y sentí alivio de no tener que ver a la gente. Solo salía de noche, cuando estaba oscuro”.
Cuatro años después, Garratt perdió 200 libras (90 kilogramos), hace ejercicio todos los días y busca ser un influencer de los ejercicios en Instagram, donde muestra su cuerpo a miles de seguidores.
“Quiero ayudar a que la gente logre lo que yo alcancé”, señaló.
Pero su éxito a la hora de perder peso también estuvo acompañado de muchos altibajos y un duro revés.
La comida como distracción ante el dolor
Garrat, quien vive en el sur de Gales, Reino Unido, siempre fue un niño con exceso de peso. Sus problemas comenzaron a los 5 años, cuando comía grandes cantidades de comida chatarra y comida rápida, explicó el joven. Y cada año, seguía subiendo de peso.
Sus compañeros se burlaban tanto de él que se negó a ir a la escuela y finalmente la abandonó.
Cada vez que estaba estresado, se distraía con la comida. Calcula que comía entre 4,000 y 6,000 calorías al día, “cualquier cosa que pudiera conseguir”, recordó Garratt.
Su dieta incluía hamburguesas, pasteles de cerdo y helado. Preparaba bocadillos de tocino, Nutella y queso derretido.
Cuando Garratt llegó a 400 libras, su peso máximo, en mayo de 2020, apenas podía moverse.
“Mi madre tenía una regla: tenía que salir a caminar una vez al día. Ella hacía todo lo que podía. Pero caminar alrededor de la cuadra me hacía llorar; el dolor de espalda era terrible. Mis tobillos me dolían muchísimo. En esos momentos solo quería quedarme en la cama todo el día”, relató Garratt.
Comenzó a beber alcohol y jugaba videojuegos constantemente para distraerse de lo mucho que odiaba su vida.
Pérdida de peso y un revés
Cuando Garratt fue a ver a un médico por su ansiedad, el doctor le dijo que estaba a punto de sufrir un ataque cardíaco.
El adolescente relató ue se quedaba despierto en las noches, pensando en su futuro, preocupado por acabar como las personas que había visto en la televisión, que eran tan obesas que no podían levantarse de la cama. Estaba decidido a cambiar.
A principios de 2021, Garratt había perdido unas 140 libras (63 kilogramos) con ayuno extremo. El joven ha advertido a las personas contra ese enfoque poco saludable. Como perdió peso sin ganar músculo, el adolescente seguía sintiéndose gordo y se odiaba a sí mismo.
“Estaba muy insatisfecho. Pensé: ‘He hecho todo esto para nada. ¿Qué sentido tenía? Perdí todo ese peso y al final solo soy esta persona fea que todavía no quiero ser’”, recordó.
Volvió a beber, a comer más y subió nuevamente 50 libras (22 kilogramos).
Al final, el éxito
Meses después, volvieron las noches de insomnio, llenas de ansiedad por el futuro y Garratt pensó: “No puedes hacerte esto a ti mismo”.
Se enroló en un gimnasio en enero de 2023 y empezó a levantar pesas casi todos los días de la semana. Empezó a caminar de nuevo y actualmente hace una hora en una caminadora eléctrica y al aire libre.
Garratt lleva un registro de sus calorías y procura ingerir 1,400 al día. Se centra en comer alimentos saludables, como pechuga de pollo, verduras y carbohidratos complejos, que se digieren lentamente y proporcionan energía duradera para hacer ejercicio.
El joven, quien mide 5 pies con 8 pulgadas (1.62 metros) y ahora pesa 196 libras (89 kilogramos) señaló que ha ganado una buena cantidad de músculo.
“Me siento mucho más seguro, mucho más optimista. Me siento una persona completamente diferente”, afirmó.
“Ahora, cuando tengo problemas, nunca siento que necesito distraerme con comida o alcohol”.
El gimnasio ha marcado una gran diferencia tanto para su salud física como mental. Ha sumado amigos y le gusta ser parte de una comunidad de personas con ideas afines que lo mantienen disciplinado.
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El consejo de Garratt para quienes intentan perder peso es empezar contando calorías. Pero su consejo número uno es que las personas trabajen en su fuerza mental y sigan adelante a pesar de los fracasos en el camino. Siempre intenta ser optimista sobre el futuro y considera que la determinación es más importante que la motivación.
Dijo que aún cuando no uno no se sienta motivado para hacer ejercicios, puedes estar decidido a ir al gimnasio. “Vas a fracasar 100 veces, pero no sería una trayectoria real sino vuelves a levantarte”, agregó.
“La determinación es lo que te hace volver a incorporarte”
Con información de Telemundo.
