ABV: la banca venezolana opera en una posición de vanguardia inédita en América Latina. La Asociación Bancaria de Venezuela (ABV) ha asumido un rol clave en la modernización del sistema financiero nacional, al impulsar no solo la adopción de tecnologías transaccionales avanzadas, sino también una visión alineada con las necesidades del país en un contexto de alta complejidad económica.
Para su presidente ejecutivo, Pedro Pacheco Rodríguez, la transformación tecnológica estructural que ha vivido la banca venezolana en los últimos años ha colocado al sistema en “una posición de vanguardia inédita” frente al resto de América Latina.
“Mientras muchos países de la región aún diseñan estrategias para reducir el uso del efectivo y bancarizar a su población, Venezuela ya opera en una realidad de hiper-digitalización”, subraya.
En entrevista exclusiva con Banca y Negocios, Pacheco Rodríguez hace un balance de la gestión gremial durante 2025 y analiza los principales retos y oportunidades del sistema financiero.
Hiper-digitalización como ventaja competitiva
Durante 2025, la digitalización bancaria alcanzó el 99,49 % de las operaciones. Según Pacheco, este avance fue posible porque el sector supo transformar coyunturas adversas —escasez de efectivo, reconversiones monetarias e hiperinflación— en oportunidades de modernización acelerada.
“La banca no se paralizó. Innovó por necesidad, invirtió en plataformas tecnológicas y generó soluciones que cambiaron definitivamente la relación con los clientes”, explica.
Hoy, las operaciones presenciales en agencias y cajeros representan menos del 1 %, lo que evidencia no solo una infraestructura robusta, sino también una base de usuarios culturalmente adaptada al entorno digital.
ABV: la banca venezolana opera en una posición de vanguardia inédita en América Latina
Pago sin contacto: rapidez y seguridad
La expansión del ecosistema contactless es uno de los hitos del año. Con nueve bancos emisores y más de tres millones de tarjetas en circulación, esta tecnología ya representa cerca del 30 % de las operaciones en puntos de venta.
“El cambio es radical. Pasamos de procesos largos a un simple gesto: acercar la tarjeta y pagar”, señala Pacheco. Para montos menores a 20 dólares, incluso se elimina el uso del PIN, lo que reduce colas y tiempos de espera.
A la par, destaca el refuerzo de la seguridad, ya que la tarjeta nunca sale de la mano del usuario. La meta del sector es alcanzar ocho millones de tarjetas contactless en 2026, con el 80 % de los puntos de venta ya habilitados para procesarlas.
Crédito y eficiencia operativa
El crecimiento real del 23 % en la cartera de créditos confirma, según el presidente de la ABV, que la eficiencia no se queda en los balances contables.
“La digitalización redujo costos operativos y trámites presenciales, lo que permite analizar la capacidad de pago casi en tiempo real y aprobar créditos con mayor rapidez”, afirma.
Ese ahorro operativo se traduce en mejores servicios, mayor velocidad de respuesta y un impulso al financiamiento productivo.
Educación financiera y emprendimiento
Más allá del crédito, la banca ha apostado por el acompañamiento formativo como eje de sostenibilidad empresarial. “El financiamiento es la gasolina, pero el conocimiento es el motor”, resume Pacheco.
Durante 2025, los bancos fortalecieron programas de formación, formalización y alfabetización digital para emprendedores, incorporando herramientas como medios de pago modernos, inteligencia artificial y Web3.
En paralelo, la ABV institucionalizó octubre como el Mes de la Educación Financiera, llevando contenidos a escuelas y universidades. La meta es formar ciudadanos capaces de planificar, ahorrar, invertir y protegerse frente a riesgos digitales.
“Un joven educado financieramente es menos propenso a caer en la informalidad y más consciente del uso responsable del crédito”, sostiene.
La banca como industria tecnológica
Para Pacheco Rodríguez, la banca dejó de ser exclusivamente financiera para convertirse en una industria apalancada en tecnología. De allí iniciativas como seminarios sobre blockchain, activos digitales, programas de formación legal como Abogacía 4.0 y espacios dirigidos a la alta gerencia, como IA para CEOs.
“La innovación financiera necesita seguridad jurídica y liderazgo informado. Nuestro rol gremial debe evolucionar hacia un centro de conocimiento transversal para toda la economía digital”, concluye.
Con información de Banca y Negocios
