Reportan que una embarcación frutera zarpó desde Curazao y quedó a la deriva en altamar con cinco tripulantes falconianos. Una embarcación de transporte de frutas que zarpó desde la isla de Curazao con destino final al estado Falcón se encuentra a la deriva desde el pasado lunes con cinco marineros a bordo, este miércoles 4 de noviembre de 2026. Los informes de los puertos locales confirman que la pequeña nave comercial no atracó en los muelles de La Vela, ubicados en la jurisdicción del municipio Colina, en el horario previsto para su desembarque regular.
Esta eventualidad activa las alarmas entre los pescadores artesanales y los gremios de marinos mercantes de la región occidental, puesto que el paso de las horas reduce los márgenes de seguridad para la supervivencia de los tripulantes en aguas abiertas.
La identidad de los cinco marineros de La Vela de Coro
Los reportes procedentes de la zona costera identificaron formalmente a los cinco ciudadanos que conforman la dotación del navío extraviado en la ruta caribeña.
Los tripulantes responden a las identidades de José Giménez, Alberto Flores, Armando Perozo Caridad, Armando Perozo y Paul Bello.
En tal sentido, todos los navegantes son nativos y residentes de la población de La Vela de Coro, donde gozan de amplio aprecio entre los vecinos dedicados a las labores del mar.
A este respecto, los allegados relataron que los trabajadores contaban con experiencia en el transporte regular de cargamentos agrícolas entre la isla neerlandesa y las costas venezolanas.
Aunado a esto, los comités de pescadores locales comenzaron a organizarse de manera voluntaria para compartir coordenadas recientes y aportar datos que ayuden a delimitar la trayectoria de la corriente.
Asimismo, los marinos veteranos de la zona explican que los fuertes vientos y el oleaje de las últimas jornadas pudieron arrastrar la nave hacia áreas de difícil navegación.
El clamor familiar y la petición de ayuda a dos naciones
La solicitud formal a las autoridades de Venezuela y Curazao
Por otra parte, los familiares de los marineros acudieron con desesperación ante los medios de comunicación y las oficinas gubernamentales para solicitar auxilio institucional inmediato.
Los parientes pidieron el apoyo urgente y coordinado de los cuerpos de guardacostas y autoridades marítimas tanto de Venezuela como de Curazao para activar un despliegue de rastreo efectivo.
Dicho requerimiento obedece a la interrupción absoluta de las comunicaciones por radio o telefonía con los parientes desde el mismo instante en que la nave perdió su rumbo programado.
En consecuencia, los voceros familiares consideran que una operación conjunta entre ambos territorios acelerará la localización del casco flotante antes de que las mareas lo alejen hacia mar abierto.
De igual manera, los allegados insisten en la necesidad de incorporar aeronaves de reconocimiento para explorar visualmente los cuadrantes donde la nave pudo quedar sin propulsión.
La vigilia en el puerto de La Vela
Por añadidura, decenas de residentes y allegados permanecen apostados en las inmediaciones del muelle pesquero a la espera de cualquier novedad favorable sobre sus seres queridos.
Las autoridades portuarias del municipio Colina recopilan la documentación técnica de la nave frutera para suministrarla a los centros de salvamento naval de la región.
Por otro lado, los grupos de rescate recuerdan que las primeras horas de rastreo aéreo y marítimo resultan fundamentales para ubicar lanchas sin motor en el Caribe sur.
Con información de Unión Radio
